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¡Atrévete al verde!

Se trata de un color que inspira positividad, paz y armonía. El verde se puede adaptar a cualquier estancia de nuestra casa y de maneras muy diferentes: en paredes, objetos decorativos o incluso elementos naturales, como las propias plantas.

Debido a la sensación de paz ya hemos comentado antes, el color verde se emplea frecuentemente para pintar las paredes de los dormitorios. Si se trata de la habitación de los niños, la tonalidad que se emplea es más brillante y viva mientras que para el dormitorio de los adultos se suele optar por el verde claro o bien el verde botella combinado con otras tonalidades.

Diferentes combinaciones

Al existir infinidad de tonalidades verdes, este color admite muchísimas combinaciones.

·        Blanco: la opción ideal si buscamos armonía y sofisticación.

·        Marrones y tonos tierra: especialmente si los empleamos en el salón. Hay que tener en cuenta que si el mobiliario es de este color, el verde que usemos tendrá que ser en tonos claros para no crear una sensación de opacidad.

·        Otras tonalidades verdes: ¿por qué no combinar verdes claros con oscuros? Aunque puede ser algo arriesgado, si nos las apañamos para encontrar la fusión ideal podemos disfrutar mucho del resultado.

Recuerda que puedes usar el verde que más te guste e introducirlo como quieras: si no quieres pintar las paredes, lo puedes añadir a tu decoración mediante cojines, alfombras y pequeños detalles en este color.

Un despacho de color verde

Los despachos con un look totalmente verde se han puesto muy de moda en aquellas empresas que quieren ser dinámicas y distendidas. La razón es que este color es capaz de apaciguar y estimular, confiriendo al conjunto un espíritu ecologista. Para crear un despacho dinámico, opta por el verde anís, el verde lima o incluso el verde eléctrico, si prefieres algo más relajante, emplea el verde en tonos pastel.

Cuidado con los oscuros

Si bien encontramos todas las cualidades a los tonos claros y vivos, el verde oscuro no arrastra tantas. Es un color fuerte y bastante sombrío que hay que manejar con precaución en un interior poco luminoso. El verde pino se aprecia particularmente por su elegancia y su originalidad en un salón o en un dormitorio, ya que permite crear una atmósfera muy chic, pero tienes que mezclarlo obligatoriamente con materiales ligeros y tonos luminosos para no asfixiar el espacio: blanco, gris claro, plata, botella…

 

Fuente: Enfememnino.

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