Pirotecnia cero: Una cuenta que seguirá pendiente en Jujuy
Año a año, tras las fiestas de Navidad y Año Nuevo, tenemos que lamentar un sinnúmero de victimas del uso de la pirotecnia. No del mal uso, del uso. Pirotecnia que falla, que incendia baldíos y casas, que ocasiona directa o indirectamente heridos. Pirotecnia que incluso pone en riesgo la integridad física, la salud mental y la vida de quienes son completamente ajenos a ella.
Pero hablar solo de estas víctimas sería quedarse corto y no estar contemplando un amplio espectro de la población que escapa a las estadísticas, a los números que proporcionan los hospitales y de los que nos hacemos eco los medios pero es vulnerada en igual o mayor medida. Se trata de las personas con autismo, los adultos mayores y muchos otros que padecen patologías que se ven severamente afectadas durante estas épocas en las que muchas veces, por horas, se vuelven rehenes de un continuo bombardeo de estruendosos sonidos.
Los animales y dentro de ello, nuestras mascotas y los que deambulan a su suerte por las calles, también padecen esta grave realidad en desmedro de su salud.
La pirotecnia es entretenida, eso nadie lo discute. Pero también es peligrosa, muy peligrosa y por esa razón es obligación del Estado, de la dirigencia política, de nuestros representantes tomar los recaudos necesarios para garantizar la seguridad de todos los habitantes del territorio y no priorizar un sector sobre otro, o hacer la vista gorda para favorecer ciertos intereses económicos.
En medio de esta realidad, existe un fuerte lobby de empresas de pirotecnia que, con escaso éxito, no alcanzan a frenar la avanzada de la "pirotecnia cero" en diferentes provincias y municipios del país.
Al menos 3 provincias (Mendoza, Neuquén y Tierra del Fuego) ya prohibieron su uso y comercialización al igual que alrededor de 20 municipios de distintas provincias, y la lista sigue aumentando año a año.
Todavía no se explica porque motivo provincias como Jujuy o Salta siguen sin sumarse a la iniciativa existiendo tantos fundamentos en contra del uso de la pirotecnia. Lo cierto es que en Jujuy, habiéndose presentado un proyecto que está en análisis, solo se ven intenciones y nada más.
El municipio de Palpalá, a través de sus ediles, había conseguido dar el gran paso. Sin embargo, tras la visita de comerciantes de ese rubro y empresarios el intendente Palomares decidió prorrogarlo hasta los primeros días de enero algo que, hoy por hoy, le está valiendo numerosos cuestionamientos por parte de la ciudadanía.
A días de la Navidad y cerca del Año Nuevo, cabe recordar que la venta minorista de pirotecnia es de exclusiva jurisdicción municipal y es fiscalizada por sus autoridades, las policías locales, Bomberos y Defensa Civil. Por eso, con el objetivo de evitar accidentes graves y pérdidas materiales, en los últimos años varias provincias y municipios sancionaron normas que no permiten o restringen la comercialización de estos productos.
En cuestiones de regulación, cabe aclarar que el Renar -organismo dependiente del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos- controla la fabricación, importación, aptitud técnica, exportación, almacenamiento y comercialización mayorista de artificios pirotécnicos.