La polémica por el NIDO va llegando a su fin
El municipio intenta avanzar en la construcción de un edificio denominado Núcleo de Integración de Desarrollo y Oportunidades (NIDO) en la conocida plaza de Las Tuscas, en barrio Cuyaya, que tendrá en su interior un microcine, salas informáticas y aulas para realizar talleres de todo tipo, a iniciativa de los vecinos.
Llamativamente, las autoridades de la Asociación Vecinal del barrio más un grupo de vecinos, rechazó la realización de la obra y exigió que el edificio se construya en otro lugar.
El argumento era proteger un espacio verde muy valorado por los habitantes de Cuyaya, como es la plaza de Las Tuscas.
Ante la polémica, el municipio decidió llevar adelante por primera vez en la historia una inédita herramienta que brinda la democracia: la consulta popular.
De esta forma, el próximo sábado, todas las personas que acrediten tener domicilio en el barrio podrán votar por “SI” o “No” a la construcción del NIDO.
Sin embargo, en una reunión informativa concretada a última hora del domingo 21 de mayo, con un centenar de vecinos y la presencia del intendente Raúl Jorge y una decena de funcionarios de su gabinete, la mayoría de las dudas parecen haber sido superadas.
La obra ocupará sólo el 2% del terreno, que posee más de 26.000 metros cuadrados. El edificio en cuestión planea ocupar sólo 478 metros cuadrados.
Además, prevé la pavimentación de al menos cuatro arterias que circundan el lugar.
El propio intendente Jorge explicó que el financiamiento asciende a 17 millones de pesos y llega íntegramente desde la Secretaría de Hábitat de nación, sin que exista la necesidad de devolver ese monto con fondos municipales.
El único requisito es que el espacio a utilizarse tenga ciertas características, como estar rodeado por un espacio verde amplio, como es el caso de la plaza en cuestión.
Un representante de la Asociación Vecinal de Cuyaya estuvo presente en el encuentro, y mantuvo su intención para que la obra se realice en el inmueble que ubicado en calle Gordaliza, perteneciente a esta entidad.
Ante la respuesta de los funcionarios, y el rechazo de la gran mayoría de vecinos que desean que la obra se lleve adelante, el dirigente vecinal se retiró de las instalaciones del Club.
Así, el debate por el NIDO parece llegar a su fin, a menos que la votación del próximo sábado diga lo contrario.