Se celebra hoy el día la Cultura Nacional
Hoy 29 de julio se celebra el Día de la Cultura Nacional, fecha en la que se conmemora la muerte del periodista, escritor y profesor argentino Ricardo Rojas.
La mejor forma de hacer honor a este día es seguir trabajando por la cultura de todos los argentinos para reconstruir el entramado social y fortalecer los valores plurales y diversos de nuestra identidad nacional.
Hoy podemos encontrar cultura en una nota musical, en una pieza de baile, en una escena teatral, en las pinceladas sobre un lienzo blanco, en el patrimonio arquitectónico y en toda manifestación artística que un individuo pueda expresar. Cada pueblo tiene su propia cultura y cada comunidad la simboliza con cada uno de sus artistas y ciudadanos.
Como intelectual multifacético marco el agotamiento del modelo cultural de su generación y postulo una profunda renovación nacional.
La cultura permite integrarnos, compartir y expresarnos ante nuestros pares. Por ello y por su innegable valor merece ser conmemorada no sólo hoy sino también en el día a día.
El concepto de Cultura Nacional resulta muy interesante, se lo puede relacionar tanto con aspectos políticos y sociales, como así también con los orígenes históricos de la Nación.
De modo que la Cultura Nacional tiene que ver con la formación de una identidad y de un sentimiento de pertenencia que sirva para unir los miembros de una sociedad en base a determinados símbolos o creencias fácilmente reconocibles.
Ricardo Rojas (San Miguel de Tucumán, 16 de septiembre de 1882 – Buenos Aires, 29 de julio de 1957), provenía de una de las familias más influyentes de Santiago del Estero, donde su padre fue gobernador. Pasó su infancia en Antajé, una pequeña localidad de Santiago del Estero. Luego se trasladó a Buenos Aires a proseguir su formación académica. Llegó a ser rector de la Universidad de Buenos Aires entre 1926 y 1930.
Fue desterrado a la Isla Grande de Tierra del Fuego; esa casa décadas después fue el edificio de la biblioteca popular de Ushuaia, donde escribió su obra Archipiélago, sobre la historia de los yaganes y los onas, exponiendo el pensamiento que de ellos tenía Charles Darwin.
Fue Rector de la Universidad de Buenos Aires durante el segundo mandato de Hipólito Yrigoyen.
Su casa, declarada monumento histórico nacional, de Charcas 2837 en la Ciudad de Buenos Aires, fue donada por su esposa al Estado Argentino para convertirse en Museo e incluía una extensa biblioteca, mobiliario, piezas de arte de carácter religioso, documentos y libros antiguos. Allí funciona el Museo Casa de Ricardo Rojas e Instituto de Investigaciones dedicados a difundir su pensamiento y obra a través del debate entre jóvenes y estudiantes, así como la literatura argentina y latinoamericana.
Su obra El santo de la espada, sobre la vida de José de San Martín, fue llevada al cine en 1970 por Leopoldo Torre Nilsson. Dicha referencia al prócer se ha convertido en lugar común y es una de las mayores marcas de Rojas en la cultura argentina.
Escribió poesía de corte neo-romántico y tradicional además de obras de teatro basadas en temáticas incas. Su temprana preocupación por la identidad nacional derivó en un interés por rescatar el legado incaico para América, en contraposición a la influencia internacionalista de las vanguardias europeas de la primera posguerra; lo que se ve en su trabajo Eurindia.
Destacó, sin embargo, en sus obras eruditas o ensayísticas, la más importante es su monumental Historia de la literatura argentina en ocho volúmenes. Una de sus obras más ambiciosas fue La restauración nacionalista (1909). Se le deben, también, libros de indagación histórica, crónicas de viajes y biografías.
Ricardo Rojas fue propuesto por varias universidades latinoamericanas como premio Nóbel de literatura entre tantas obras escribió la reconocidísima El Santo de la Espada.
Reivindicó la inserción de la cultura del interior del país como requisito de la identidad de una nación.