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Inti Raymi, Fiesta del Sol

Dejar atrás los sinsabores, renacer a la esperanza.

 

* Inti Raymi de Hernán González Mur

 

INTI RAYMI es una ceremonia de origen inca celebrada en honor de Inti, el dios Sol, que se realiza cada solsticio de invierno, el  24 de junio en el Hemisferio Sur. En el solsticio de invierno se da el día más corto y la noche más larga del año.

Decíamos en una nota anterior, que el solsticio de invierno significa para nosotros un “dejar atrás los sinsabores y renacer a la esperanza". Sí, un renacer heredado de la celebración del Inti. Durante la época incaica, este hecho revestía fundamental importancia, pues era el punto de partida del nuevo año, que se asociaba con los orígenes de la propia etnia Inca.

Esta celebración constituye una tradición inca y se mantiene como un rito en muchas otras comunidades indígenas, algunas de las cuales están asentadas en otras partes del antiguo territorio inca, como en Ecuador, Colombia, Perú, Argentina y Bolivia.

Al amanecer del equinoccio, el sol atraviesa la puerta del recinto oriente y cruza el pasillo. Al atardecer realiza el camino inverso. La diagonal del pasillo de acceso señala la línea Norte-Sur. Mediante este sencillo método, y utilizando barro y piedras como materiales de construcción, los astrónomos incas lograban observaciones de gran precisión.

Aquí, en Jujuy, grupos entusiastas se reúnen  durante la noche a la espera del amanecer, de los rayos del sol que traen las energías para vivir.

Ingrid Mamaní, periodista jujeña, nos comparte su sensación acerca de esta rica vivencia: la espera en la noche hasta la salida del sol:

Esperar la salida del Sol después de vivir y sentir en el cuerpo el paso de la noche más fría del año, significó una experiencia de renovación de energía, de conexión con el pasado ancestral de los habitantes que honraron al Inti y a toda la naturaleza durante miles de años".

"El momento en el que asoman los primeros rayos representa una experiencia emocionante, no es como cualquier salida de Sol, sino más especial porque sale con mucha fuerza, diría, mucha luz. En lo que aprendí durante las dos veces que tuve la oportunidad de participar del Inti Raymi, un señor sabio me dijo que la energía que proyecta el Sol en este día sirve para proyectarla a nuestra vida, a lo que anhelamos. La renovación de la energía es una renovación espiritual”.

Así es, cuánto nos place que jóvenes sientan este fenómeno pleno de huellas ancestrales y de emoción, lo vivencien y lo compartan. Todo un aprendizaje de vida.

Susana Quiroga

 

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