Sostuvo que, "fue una expresión exagerada por lo que pido disculpas". Aclaró que la expresión "deja entender que busca estigmatizar a una persona o familia".
"La estigmatización siempre genera odio y violencia, lo que está muy lejos de mi intención", acotó, aunque no dejó en claro si dará marcha atrás.
En su descargo Morales explica que la medida se iba a dar en el marco del “Plan Fronteras Seguras para Salvar Vidas” que prevé la implementación de "cuarentenas domiciliarias", para quienes lleguen procedentes de un viaje.
En este marco sostuvo que "el objetivo será tener el mayor rigor posible para el cumplimiento de la cuarentena, en un hotel o un domicilio. Incumplir la cuarentena es un delito. Jujuy todavía tiene la precaria condición de no circulación local del virus que tenemos que cuidar con el mayor esfuerzo y compromiso del pueblo", expresó.
Fue el domingo cuando el gobernador realizó las polémicas declaraciones que tanto revuelo causaron. Puntualmente indicó que, "aquellos que vayan a la casa, si la familia tiene 5 miembros, todos entrarán en cuarentena. Y les vamos a poner una faja en su casa. Marcando que esa casa está en cuarentena y toda la familia está en cuarentena”.
Estos dichos fueron calificados como discriminatorios y autoritarios de su parte e incluso desde la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos, una organización que defiende los derechos de los habitantes de Argentina, emitieron un comunicado de desacuerdo en el que explicaron que la medida estaba cargada de violencia simbólica.