Signos de desgobierno en Desarrollo Humano
El ministerio que corre con la difícil tarea de atender a las personas afectadas por la pobreza y los dramas familiares parece sin reacción, tras el recambio que se produjo hace poco más de un mes.
La flamante ministra Natalia Sarapura, quien reemplazó a la licenciada en trabajo social Ada Galfré, hasta el momento sólo tuvo gestos tenues, en medio de una situación de crisis que en algunos sectores de la población llega a ser dramática.
De hecho, los problemas que motivaron la salida de Galfré, continúan inalterables y, en algunos casos, se agravaron.
Los proveedores de los comedores escolares, emblema de la gestión Morales, también dejaron trascender su malestar por el atraso en los pagos, en un contexto inflacionario que agrava el cuadro.
Hacia adentro, algunos empleados observan que desde que se fue Galfré, el ministerio continuó su funcionamiento por inercia, sin una impronta marcada por la nueva gestión.
De hecho, en el día misma de su asunción, el gobernador Gerardo Morales pareció limitar el margen de acción de Sarapura al indicar que “seguirían con la misma línea de trabajo” y destacar – en un gesto llamativo – que Galfré continuaría trabajando para el gobierno desde un rol de “asesora”.
Lo cierto es que la autoridad de Sarapura como ministra aún no se vio, mientras el problema de la pobreza en Jujuy se agrava, con cuadros dramáticos en las distintas ciudades.
Antes de convertirse en ministra de desarrollo humano, Sarapura era la encargada de manejar la relación con estos pueblos, conoce su idiosincrasia, sin embargo poco pudo hacer en medio de un conflicto que llegó a los primeros planos.
El gobierno no parece ayudarla demasiado. Según el intendente de El Carmen, Adrián Mendieta, los municipios, primeros contenedores de las situaciones extremas en todas las ciudades, ven acotado su margen de acción por el retaceo en los recursos por parte de Casa de Gobierno.
“Intentan disciplinar, pero en definitiva le sacan los recursos a la gente”, afirmó el jefe comunal.
La histórica dirigente gremial y secretaria general de la Unión de Docentes Argentinos (UDA), Carmen Méndez, habló de docentes en situación de pobreza y asegura que empieza a incrementarse la indigencia, en medio de una descripción grave del cuadro que observa desde la docencia.
Mientras, el ministerio de Desarrollo Humano parece avanzar en “piloto automático”, con respuestas cada vez peores, en medio de un contexto muy delicado.