"Argentina inflacionada", más de diez años en la caótica vanguardia sudamericana
- Sin contar a Venezuela, Argentina lleva diez años liderando el ranking de inflación regional.
- Tras la publicación del último reporte del Indec, el país también ingresó al grupo de las siete naciones con más inflación acumulada en los últimos 12 meses.
- Otros países sudamericanos han tenido crisis de gran dimensión, pero su facilidad de recuperación económica no guarda punto de comparación.
La República sucumbe ante la inflación y un estratega digno de enfrentarla no aparece entre las filas de la clase política, ni siquiera tras los cambios del gabinete ministerial. Uno de los pocos ítems que reúne coincidencias en sendos lados de la grieta: todos los partidos la repudian, ninguno sabe como resolverla. Y el 5,3% informado para el mes de junio termina por convertirse en una cifra más, encadenada a la extensa fila de decepciones.
El escenario ha llegado a un punto tan crítico que Argentina se ubica en el séptimo escalafón mundial de los países con más inflación de los últimos 12 meses, por detrás de Líbano (211) Sudán (199) Venezuela (170) Siria (139) Zimbabue (131) Turquía (78).
Con más de la mitad del año concluida es oportuno analizar el origen de la crisis económica capítulo 2022 y el incierto porvenir, al menos para estar prevenidos. Tomando el desaprobado presupuesto como primer gran furcio de gestión; hacia diciembre del corriente año el proyecto de Ley chocaba con la mayoría parlamentaria considerando su falta de coherencia. Vaya si tenían razón esos 132 legisladores (votos en contra): el ex ministro de Hacienda Martín Guzmán había calculado la inflación anual en 33% cifra actualmente superada por 3,2 puntos tan solo en los seis meses transcurridos.
Aunque existen posturas contrapuestas entre los economistas, al menos de forma, existe un fenómeno multicausal. Elementos sobran para alterar nuestro endeble Índice de Precios al Consumidor (IPC) algunos más contemporáneos, otros por arraste histórico, la mayoría trascienden el actual mandato de Alberto Fernández, por lo que también abundan múlticulpables.
- La especulación empresarial.
- Inestabilidad cambiaria.
- Emisión monetaria.
- Posibilidad de no cumplir las metas del FMI.
- Conflictos políticos y sociales.
- Fragilidad y desconfianza del plan económico.
- Crisis económica mundial.
- Efectos pandémicos.
- Volatilidad del mercado cambiario.
- Presión de los grandes mercaderes agropecuarios.
Para tomar real dimensión del impacto inflacionario a lo largo del siglo XXI, debemos tener en cuenta que el promedio anual argentino ha sido de 20 puntos (período 2000 – 2021). Usando las bases de datos del FMI, Banco Mundial e indicadores de IPC de la OCDE se establecen las siguientes cifras para las Naciones limítrofes y aunque las comparaciones son odiosas lejos quedamos de Chile (3,37%) Bolivia (4,34%) Paraguay (6,23%) Brasil (6,60%) Uruguay (8,74%).
De hecho quitando a Venezuela de evaluación (su debacle económica y crisis humanitaria la descartan de plano) Argentina ha liderado ininterrumpidamente el ranking anual inflacionario regional durante los últimos diez años. No obstante los países sudamericanos no han estado libres de conflictos de proporcionales internacionales, pero su estabilidad económica no es proporcional a su inestabilidad política, de hecho tiene una capacidad de recuperación desconocida para los argentinos:
- CHILE 2019 (INFLACIÓN 2,56%) el pueblo trasandino se levantó contra la desigualdad social tras el aumento del pasaje en Metro hacia octubre, considerado la gota que rebalsó el vaso, primero con levantamientos estudiantiles que rápidamente se expandieron por las calles de Santiago entre saqueos y destrucción de espacios públicos. Finalmente el gobierno de Sebastián Pinera ordenó despliegue militar y toque de queda, mientras que las revueltas iban ganando terreno en múltiples ciudades. Si bien Piñera repudió enérgicamente la actitud de los manifestantes, debió retroceder con el aumento del transporte y reconocer la histórica concentración económica en detrimento de los sectores populares.
- BOLIVIA 2019 - 2020 (INFLACIÓN 2,74%) Aunque el referéndum constitucional de 2016 había sido desfavorable para sus intenciones de prorrogar su participación electoral, Evo Morales ignoró la decisión popular y ganó con el 47,08% de los votos. La indignación ciudadana decantó en crisis política y obligó al presidente a renunciar tras semanas de violentas protestas callejeras. La senadora Jeanine Añez oficiaría como interina durante un año, lapso en el que fue señalada junto con miembros de la cúpula militar por planear un “golpe de estado”. Sería condenada a 10 años de prisión por ser considerada autora de los delitos “terrorismo, sedición, conspiración”.
- BRASIL 2019 - 2021 (INFLACIÓN 15,24%) la trayectoria presidencial de Jair Bolsonaro está plagada de escándalos, habiendo enfrentado con sus pares continentales en repetidas ocasiones, minimizado el impacto de la pandemia y menospreciado públicamente la deforestación del bosque amazónico. También estuvo “salpicado”, por escándalos de corrupción como el caso de su secretario general Gustavo Bebianno (QEPD) quien fue removido a un mes de asumir el cargo por supuestas irregularidades en las cuentas presentadas a las autoridades electorales por el Partido Social Liberal. Debido a sus actitudes durante el clímax de la pandemia surgió un proyecto de juicio político en su contra impulsado por los legisladores de la cámara baja con buen apoyo de la población según sondeos periodísticos.
- PERÚ 2011 - 2021 (INFLACIÓN 33,14%) con solo relatar el modo en el que se fueron sus últimos 4 presidentes (antes del gobierno de transición de Sagasti) es suficiente para explicar la extensa crisis política. Ollanta Humala completó su mandato aunque debió cambiar su gabinete ministerial en varias oportunidades, incluso durante el quinto año el porcentaje de aprobación no alcanzaba el 20%, actualmente es investigado en el escándalo de las coimas de la empresa brasileña Odebrecht quienes habrían financiado la campaña 2011 a cambio de concesiones. Pedro Pablo Kuczynski lo sucedió aunque solo se mantuvo por dos años en el cargo donde estuvo envuelto entre acusaciones de corrupción y sobornos, actualmente se encuentra bajo arresto domiciliario. Martín Vizcarra lo sucedió hasta 2020 hasta que su compromiso con la justicia que debía avanzar sobre los casos antes mencionados fue puesto en duda, en el segundo intento de declarar su incapacidad moral fue removido tras las revelaciones mediáticas sobre el cobro de coimas cuando era gobernador de Moquegua. Manuel Merino solo duró cinco días en el cargo tras agarrar la vacancia entre el 10 y 15 de noviembre 2020 siendo el presidente del Congreso, aunque la medida fue sumamente repudiada por los peruanos. Su salida terminó por apresurada tras las lesiones de 78 personas y el fallecimiento de 2 durante revueltas callejeras. Francisco Sagasti completaría el mandato constitucional tantas veces dilatado hasta julio 2021, antes de que Pedro Castillo lo reemplace. Con menos de un año de mandato el termómetro social estalló, algunas promesas no fueron cumplidas, se enemistó con los punteros de la oposición y hasta impuso un toque de queda.
Una nota del periodista español Enric González (El País) corresponsal en Argentina, puede ser utilizada como punto de partida para entender la fragilidad del sistema político-económico local. Titulada “La crisis perpetua de Argentina”, analiza factores históricos como una “maldición de la economía”.
Argentina está habituada a la quiebra y la recuperación. Desde 1921, hace exactamente un siglo, cuando era uno de los países más ricos del mundo (su Producto Interior Bruto —PIB— per cápita equivalía entonces al de Francia o Alemania), ha experimentado una inflación media del 105% anual y se ha visto obligada a cambiar cinco veces de moneda: peso moneda nacional hasta 1969, peso ley hasta 1983, peso argentino hasta 1985, austral hasta 1991 y el actual peso. Desde 1980 ha suspendido cinco veces los pagos de su deuda externa (nadie en el mundo iguala esa marca de impagos) y es, ahora mismo, el principal deudor del Fondo Monetario Internacional, con 44.000 millones de dólares a devolver…
La del mercado interno es una de las claves de la dificultad argentina para mantener un crecimiento sostenido, y explica en parte la formidable presión inflacionista: su economía está poco conectada con el comercio internacional. Una comparación con Chile, un país con 19 millones de habitantes frente a los 44 de Argentina, basta para reflejar el fenómeno. Chile exporta por un importe cercano a los 70.000 millones de dólares y sus importaciones rondan los 59.000 millones; Argentina exporta por poco más de 60.000 millones de dólares, básicamente granos y carne, e importa por una cantidad semejante…
Una crisis endémica es la del peso. Las décadas de alta inflación y de erosión de la moneda, unidas al trauma del “corralito” de 2001-2002 (los argentinos no pudieron acceder a sus depósitos bancarios durante casi un año, y cuando pudieron hacerlo encontraron que sus ahorros en dólares se habían transformado en pesos devaluados), han hecho de Argentina un país bimonetario. Los precios del mercado inmobiliario, por ejemplo, se fijan en dólares.
JUJUY, TAN SOLO UN FRAGMENTO DE LA REPÚBLICA INFLACIONARIA
A pesar de la campaña proselitista que impulsa el propio gobernador Morales, ocultando los desbarajustes internos para publicitar un puñado de virtudes en los grandes medios nacionales, Jujuy no ha podido convertirse en una isla, la inflación sacude a nuestra provincia incluso por encima de los registros nacionales. Así da cuenta el último informe de DIPEC sobre el IPC de junio, donde la suba general de precios marcó 5,5% acumulando 64% en el registro interanual y 36,4% en lo que va del año.
El Instituto de Investigación Social, Económica y Política Ciudadana (ISEPCI) a través de su relevamiento barrial, considerado por muchos analistas una muestra más fiel aún por evaluar precios en comercios de cercanía, confirmó una suba de la Canasta Básica Total (CBT) de 3,96% elevando en $3.947 el registro mensual hasta llegar a los $103.589,18 para una familia tipo integrada por dos adultos y dos menores.
La variación INTERANUAL calculada entre los meses de junio del 2021 y junio del 2022 corresponde al 59,55% en CBT y al 68,82% en CBA.
Para ejemplificar la pérdida de poder adquisitivo y desfase salarial, es suficiente con contraponer los números arriba mencionados frente a la propuesta paritaria que el gobierno ha dispuesto durante la última “negociación”, para empleados de la administración pública. Un 40% de aumento tomando el período enero-septiembre cuando el IPC ascendió 36,4% hasta junio incluido, a sabiendas que el mes vigente tendrá un impacto aún mayor en los bolsillos debido a las turbulencias del mercado afectados directamente por la salida del ex ministro de Hacienda Martín Guzmán.