Para comedores, los $6,90 del gobierno “no alcanzan para nada”
La crisis económica y financiera que atraviesa la provincia se expresa, por un lado, en números a través de la inflación en alza y el aumento del valor de la canasta básica total, de la cual se supo recientemente que en marzo una familia jujeña necesitó $28.500 para no ser pobre.
Sin embargo, la cara más triste de la pobreza se evidencia en los barrios, en los sectores más vulnerables. Ya lo decían los dirigentes sociales: “nosotros lo vivimos a diario”.
A pesar de ser uno de los sectores que más sufren, en muchos barrios se organizaron en comedores para que ningún niño y anciano se quede sin un plato de comida cada día.
Sin embargo, aunque solidariamente reciben ayuda de los vecinos, es el Estado el responsable –a través de sus organismos- de brindar asistencia a estos espacios.
“No pueden comer los chicos con $6,90, pero de eso no se da cuenta el gobierno”, agregó.
Debido a que reciben partidas atrasadas en meses, el funcionamiento del comedor al que asisten 140 niños por día está en peligro. Ni pensar en “incorporar” a más menores que día a día se acercan al lugar a pedir un plato de comida dijo la encargada, porque entre la precariedad de recursos y el trabajo incansable para sostener a pulmón más de una centena de porciones, no dan abasto.
“Por el momento no podemos incorporar a nadie más porque no hay cupo para darles a más chicos. Nosotros damos de comer a 140, pero hay muchos más que vienen a pedirnos para el comedor, pero no les podemos dar”, lamentó.