A días del pedido de emergencia carcelaria, un preso mató a otro
No pasó ni una semana de aquél encuentro que mantuvo el presidente de la Nación, Mauricio Macri, con la delegación de funcionarios locales en la vecina provincia de Salta.
En la misma había quedado claro una cuestión: Jujuy vive una “gravísima situación” en materia cárceles y comisarías. Es por este motivo que el ministro de la cartera Seguridad, Ekel Meyer había hecho el pedido formal para que se declare la emergencia carcelaria.
En dicha solicitud elevó un informe técnico con datos que revelan el incremento de reclusos, la superpoblación y el problema interno, entre otros motivos.
Cinco días después, un violento episodio entre reclusos trae nuevamente a colación los serios inconvenientes que tiene la provincia.
Un preso recibió una puñalada de otro en el cuello, y tras ser trasladado al hospital perdió la vida. El autor del crimen aún no fue identificado y las hipótesis hablan de una interna entre los reos.
La dificultad no termina allí, ya que este es el segundo preso muerto en lo que va del año. El anterior caso se dio allá por el mes de marzo, y su cuerpo pendía del cuello de uno de los barrotes del calabozo, en el que estaba alojado.
Tras el último acontecimiento, desde el Servicio Penitenciario dieron el discurso formal y tranquilizador de que “la seguridad está garantizada”, además de señalar que están “sobrellevando la situación”.
Mientras se dan estas contradicciones de los responsables del área, los hechos se siguen suscitando y no hay una medida concreta que logre prevenir.