Jujuy | Corrupción

Está condenada pero el oficialismo la protege

Este miércoles se sentará en la Legislatura, junto al bloque de Cambiemos, la diputada Mabel Balconte, condenada a 8 de prisión por los mismos delitos cometidos por Milagro Sala; los diputados que responden al gobernador Morales se escudan en cuestiones burocráticas y evitan tratar su desafuero.

La diputada Mabel Balconte ingresó a la Legislatura de Jujuy en diciembre de 2015, como integrante del frente Unidos y Organizados, liderado en aquel momento por Milagro Sala.

Supo ser una de las colaboradoras más estrechas de la dirigente, haciéndose cargo de los intereses de la organización Tupac Amaru en San Pedro de Jujuy.

Quienes la conocen en aquella localidad aseguran que fue implacable a la hora de manejar a los cooperativistas y recaudar dinero para su entonces jefa.

El 15 de enero de 2019 ambas fueron condenadas por ser autoras penalmente responsables de los delitos de asociación ilícita, fraude a la administración pública y extorsión, en el marco de la causa Pibes Villeros, que investigó un desfalco por alrededor de 60 millones de pesos.

Milagro Sala recibió 13 años de prisión. Balconte 8. Sin embargo, la primera está presa. La segunda permanece en libertad, ya que cuenta con fueros parlamentarios.

Numerosos dirigentes que forman parte del espacio político de Cambiemos, siendo legisladores o funcionarios, celebraron el fallo del Tribunal Criminal Oral N°3, integrado por las juezas Alejandra Tolaba, Ana Carolina Pérez Rojas y Cecilia Sadir.

Sin embargo, la alegría del oficialismo parece tener origen sólo en la condena a Milagro Sala.

Mabel Balconte comparte un espacio en el recinto con muchos de los que mostraron públicamente su beneplácito por el fallo. Allí no hubo rechazo ni indignación por los actos de corrupción.

El diputado Alberto Bernis, jefe de la bancada oficialista, llegó a afirmar que Balconte “sufrió” el esquema de poder instaurado por la organización Tupac Amaru y hasta insinuó estar disconforme con ese aspecto del fallo. “Uno puede coincidir o no”, dijo quién es jefe del oficialismo desde hace 10 años.

Desde el punto de vista técnico – jurídico, los plazos de la justicia representan la excusa perfecta para quienes hasta hoy le garantizan impunidad a la diputada Balconte.

Los fundamentos de la sentencia se conocerán recién en el mes de febrero. A partir de allí, los abogados defensores de los condenados tendrán tiempo para apelar las condenas. Será un tribunal superior en segunda instancia el que deberá confirmar o modificar el fallo del 15 de enero.

Recién con sentencia firme, la justicia deberá requerirle a la Legislatura el desafuero de la diputada Balconte, para que pierda sus inmunidades y sea trasladada a una prisión.

Hasta eso podrían pasar meses.

El tema es urticante y genera suspicacias dentro del mundo político, donde muchos se preguntan qué tan grande es el “favor” que le hizo Balconte al gobierno al declarar en contra de su ex jefa. ¿Ameritará que aparezca en algunas de las listas del oficialismo en las próximas elecciones?

Una versión inquietante que surge en la propia “Casa de Piedra” (como se conoce al edificio del poder legislativo) sostiene que el testimonio que la ex ladera de Sala pronunció en abril de 2016 y sostuvo hasta el final de la causa fue elaborado cuidadosamente en un despacho oficialista.

Pero al margen de tecnicismos y excusas burocráticas, políticamente parece haber poco margen para dudas: si la persona condenada sería cercana a Milagro Sala o a algún adversario político de la gestión Morales, sus correligionarios pedirían a coro su desafuero y la señalarían con la misma energía con la que apuntaron durante los tres años que llevan en el poder contra la dirigente tupaquera.