Ex intendente tira abajo la estrategia de Fellner
La megacausa que investiga el desvío sistemático de dinero que debía destinarse a la construcción de viviendas entró en un laberinto jurídico-burocrático que podría dilatarla por años.
La cantidad de imputados en el supuesto esquema de asociación ilícita que, según el fiscal Diego Cussel, se quedó con más de 1.200 millones de pesos, propicia que un batallón de abogados se muestre dispuesto a presentar recursos de todo tipo, con la notable intención de demorar el avance de la causa.
Uno de los obstáculos más fuertes es el esgrimido por la defensa del ex ministro de tierra y vivienda del gobierno de Eduardo Fellner, Luis Cosentini, cuyo abogado cuestiona la competencia de la justicia jujeña en el caso y reclama que el expediente pase al fuero federal.
Esto ya fue rechazado en tres instancias, por distintos jueces, pero la defensa insiste.
El argumento para realizar el pedido es que los fondos que supuestamente fueron fraguados pertenecían a las arcas nacionales, más precisamente a la subsecretaría de tierra y viviendas, a cargo de la secretaría de obras públicas comandada en aquel entonces por el célebre José López, el hombre de los bolsos.
Sin embargo, no sólo los jueces desestiman esa afirmación: el ex intendente de Libertador General San Martín, Jorge Ale, aportó un testimonio clave al afirmar que los fondos ingresaban al presupuesto de la provincia, al punto que se le está exigiendo una millonaria rendición de cuentas, correspondiente al año 2014, donde le piden precisamente que explique que se hizo con esos fondos.
“Claro que los fondos ingresaban al presupuesto provincial. Me están acusando de un faltante de plata de una rendición de 2014 donde se computan los fondos. Pero nosotros recibíamos fondos de la Tupac Amaru y también de la CCC, se los dábamos y ellos hacían las obras”, explicó el intendente.
Además, Ale fue claro al apuntar contra la provincia y contra Milagro Sala para identificar a quienes manejaban el dinero.
“Nosotros sólo firmábamos el cheque y lo veíamos cuando se iba”, dijo el ex intendente de Libertador.
“La Unidad Ejecutora Provincial era la que nos supervisaba. Había una cuenta en la municipalidad, la nación giraba los fondos, nosotros emitíamos los cheques desde la municipalidad, venían las cooperativas, en el caso de Libertador eran 14, retiraban los fondos, se llevaban la plata y esa era toda la participación que teníamos”, explicó el médico ledesmense, que ejerció la intendencia hasta 2015.
“Éramos pasamanos. No constataba nadie que las obras se hagan, para eso estaba la UEP”, finalizó.