“El dinero para las cloacas llegó tres veces”
Las cloacas de Monterrico y otro caso de corrupción en la obra pública.
Según una denuncia pública realizada por el actual intendente Carlos Ibarra, la localidad de los valles, conocida por carecer de este servicio básico de infraestructura, recibió los recursos para concretar las obras en tres oportunidades. Sin embargo, los fondos se perdieron con destino incierto.
De acuerdo a lo manifestado por el jefe comunal, cuando intentó gestionar esos recursos en los últimos meses, desde la Secretaría de Asuntos Municipales de la nación le informaron que el dinero ya había sido enviado, no en una, si no en tres ocasiones.
El área del poder ejecutivo nacional por donde se habrían canalizado esos fondos sería el Ministerio del Interior de la Nación.
El intendente durante aquellos años fue el actual diputado provincial Nilson Ortega, hombre de extrema confianza del fellnerismo.
Su gestión no pudo dejarle a la gente de la localidad un servicio esencial. Hoy, las denuncias lo ponen en el centro de la escena, porque al parecer, contó con el dinero para hacerlo.
Monterrico es una ciudad de 30 mil habitantes, a 30 kilómetros de la Capital, que fue gobernada por el kirchnerismo durante la última década.
La ciudad cuenta con la penosa característica distintiva: es una de las más grandes de la provincia y carece de un servicio de infraestructura sanitaria básica imprescindible para un nivel de vida digno y condiciones de higiene aceptables: la red de cloacas.
De manera insólita, ningún lugar del pueblo cuenta con este servicio. No se trata de una distinción de clases. Nadie en Monterrico tiene cloacas, ni quienes viven en la zona céntrica, ni los que residen en barrios periféricos.
Un camión atmosférico pasa todas las semanas para desagotar los pozos ciegos. Cada vecino debe abonar 400 pesos por este servicio.
La insostenible situación se da en plena siglo XXI, y después de una década donde los funcionarios k de Jujuy, encabezados por la dupla Fellner – Jenefes, se vanagloriaron por haber recibido la mayor cantidad de recursos provenientes del gobierno nacional de toda la historia.
Eso parece haber sido verdad: el dinero llegaba, pero al parecer el destino no fue precisamente obras para la gente.