La nueva medida se comunicó luego de que el primer ministro saliente, Hassan Diab, alertara hoy que el país había atravesado una "línea roja" y que los hospitales estaban al máximo de su capacidad, y a pesar de los "daños económicos".
"Tememos que llegue un momento en el que la gente se muera en la calle. Por lo que hemos tomado hoy la decisión de cerrar completamente", dijo Diab, citado por la agencia de noticias AFP.
Desde el inicio de la pandemia Líbano acumula 95.355 personas contagiadas y 732 fallecidos.
En Irán, el país más afectado por el brote en la región, las autoridades impusieron hoy un toque de queda nocturno para comercios no esenciales en Teherán y otras ciudades, el mismo día en el que la República Islámica superó los 700.000 positivos.
La nueva restricción, que se extenderá durante un mes, contempla el cierre de restaurantes y comercios no esenciales a las 18 en la capital y otras 30 ciudades.
Si bien se trata de la limitación más estricta desde el breve cierre de negocios que hubo en todo el territorio en abril último, el Gobierno se niega aún a reconfinar a la población, pese a que en la víspera el país registró 10.339 nuevos casos y 458 decesos, dos cifras sin precedentes.
En total, Irán acumula 703.288 personas infectadas y 39.202 víctimas fatales, según datos oficiales.
En tanto, el nuevo coronavirus provocó hoy la muerte del secretario general de la Organización para la Liberación de Palestina (OLP), Saeb Erekat, principal negociador palestino en todas las conversaciones de paz con Israel.
Erekat, de 65 años, sufría fibrosis pulmonar y se sometió a un trasplante de pulmón en 2017 en Estados Unidos. El 9 de octubre, la OLP anunció que tenía coronavirus y el 18 fue trasladado de urgencia al hospital israelí Hadassah, de Jerusalén, donde hoy falleció.
El presidente de la Autoridad Nacional Palestina (ANP), Mahmud Abbas, calificó su muerte de "inmensa pérdida".
Desde el inicio de la pandemia, en Cisjordania se registraron más de 50.000 casos de coronavirus y 480 muertes, mientras que en Gaza se contabilizaron más de 8.700 positivos y unos 40 decesos.