Huracán empató con Defensor Sporting y se metió en las semifinales
Huracán hizo historia esta noche en Montevideo, el lugar indicado para
avanzar a una clasificación a semifinales de un torneo internacional, en
este caso la Copa Sudamericana, tras empatar sin goles con el local
Defensor Spórting en el estadio Luis Franzini, a donde llegó para
usufructuar absolutamente la victoria por 1 a 0 del cotejo de ida en
Parque de los Patricios.
Huracán pareció revivir los buenos momentos que transitó en la pasada
Copa Libertadores, cuando obtuvo valiosos puntos como visitante ante
rivales encumbrados, y esta noche, ya sin Néstor Apuzzo y con el ex
capitán de entonces Eduardo Domínguez como técnico, se trajo una
clasificación histórica desde Uruguay.
Con una defensa firme, un medio campo combativo y Ramón Abila peleando
contra todos arriba, la fórmula de siempre, se paró el "Globo" como para
dejar la pelota lejos del arco de Huracán y, en la medida de lo
posible, intentó acercársela a "Wanchope" para ver si podía hacer valer
su poder de fuego.
El primer objetivo, a la postre el que más quería alcanzar el conjunto
de Parque de los Patricios, lo logró con creces durante el primer
tiempo, y con un poquito de fortuna hasta pudo haber convertido un
tanto, lo que hubiera obligado a los locales a anotar tres para
clasificar.
La primera opción la tuvo Daniel Montenegro sobre el cuarto de hora,
pero la acción en la que terminó convirtiendo fue anulada a instancias
del árbitro ecuatoriano Roddy Zambrano en la parte baja del travesaño y
siguió de largo.
Con esa soltura, con la sobriedad y la seguridad de un planteo que daba
sus frutos, Huracán se fue al vestuario pensando en un segundo período
alentador.
Y esto se tradujo exactamente así en los 45 minutos finales, en los que
Huracán pudo tener más la pelota en su poder en la medida que fue
creciendo la tarea de Patricio Toranzo, quien con el simple hecho de
jugar "a la antigua", con "dos cortas y una larga", fue haciéndose dueño
de los tiempos del partido.
Y esto duró hasta pasada la media hora del segundo tiempo, cuando
Domínguez evaluó que había llegado el momento de hacer valer la victoria
por 1 a 0 de la ida al precio más alto, prescindiendo de un ya agotado
"Pato" Toranzo para colocar en su espacio a un volante de marca como
Lucas Villarruel.
Con ello el yerno de Carlos Bianchi decidió definitivamente cerrar el
partido y promover un salto inédito del "Globo" a una semifinal
internacional, que en este caso no es la Copa Libertadores (ya había
alcanzado la semifinal de este torneo en 1974), pero puede darle la
clasificación a ella si el próximo jueves Independiente es eliminado de
esta Sudamericana por Santa Fe de Bogotá.
La respuesta de su colega uruguayo Juan Tejera fue "tirar toda la carne
en el asador", lanzando a la cancha a jugadores de gran envergadura
física como Angel Barboza y el debutante Gonzalo Carneiro, por lo que en
los minutos finales Domínguez le respondió con otro defensor de buena
talla como Santiago Echeverría en lugar del diminuto lateral derecho
José San Román.
Y le salió bien al técnico y a su equipo, porque ya con el tiempo
cumplido Marcos Díaz le cometió un claro penal a Felipe Rodríguez que el
árbitro ignoró.
La respuesta no se hizo esperar y en una contra inmediata Abila corrió
unos 60 metros y cuando estaba por definir dentro del área "violeta" fue
obturado por Brian Lozano.
Así, con Huracán aferrado al empate clasificatorio y consagratorio ante
un Defensor que iba impulsado por su parcialidad, mientras empezaba a
crecer el festejo de la también nutrida hinchada del conjunto argentino,
se consumieron los cinco minutos de descuento que le dieron paso a la
celebración apoteótico con sus 2.500 fieles que cruzaron el Río de La
Plata para vivir una noche mágica e histórica.