River venció a Guaraní
Los goleadores del equipo dirigido por Marcelo Gallardo fueron el
defensor Gabriel Mercado (ST 12min) y el delantero uruguayo Rodrigo Mora
(ST 27min), en el encuentro que fue dirigido por el uruguayo Daniel
Fedorczuk.
River fue un equipo enérgico en los primeros 20 minutos del partido. Con
decisión fue en busca del primer gol con sus volantes y defensores en
una clara actitud ofensiva, con la presión en ataque, con Leonardo
Ponzio adelantado en la línea de cinco, con Luis González por el centro
para liberar la proyección de Leonel Vangioni y la dupla Carlos
Sánchez-Gabriel Mercado por el sector derecho, que fue el predilecto
para lastimar a Guaraní.
La situación más clara se dio a los diez minutos con un remate de cabeza
de Lucas Alario, tras centro de Rodrigo Mora por derecha, y que los
reflejos del arquero Alfredo Aguilar derivaron en un rebote que Sánchez
no capitalizó.
River insistió con la presión, especialmente por la banda derecha ante
los problemas de Luis Cabral en la marca, desbordado en número de
atacantes por Mora, Sánchez y Mercado, pero a medida que transcurrieron
los minutos ese desgaste le pasó factura en lo físico y perdió
concentración.
Guaraní, el equipo del español Fernando Jubero que eliminó a
Corinthians, de Brasil y Racing Club, se vio desbordado como nunca en la
actual Copa Libertadores, aún con dos líneas de cuatro, pero cuando
salió del asedio ante el freno de River, demostró cuán peligroso puede
ser más allá que Federico Santander haya sido el único punta.
La última ocasión de peligro de River en la primera etapa fue el remate
de Ponzio de media distancia (39min) en el momento más sufrido del
conjunto de Gallardo, que sintió la presión de Guaraní con Santander y
Julián Benítez y exigió la tarjeta amarilla a Jonatan Maidana, que lo
condicionó en el resto del partido.
En el inicio del segundo tiempo, River recuperó la posesión de la pelota
sin el vértigo del inicio del partido, con Gonzalo Martínez por 'Lucho'
González, pero a medida que pasaron los minutos los nervios se
apoderaron otra vez del equipo.
Hasta que apareció Mercado, el autor del gol de River que aprovechó el
cabezazo de Alario, luego del tiro de esquina que ejecutó Martínez. La
acción del ex Colón, que ganó en el salto a la defensa paraguaya, sirvió
como pase a Mercado, que definió en soledad como si fuera un número
nueve. Los delanteros no la meten, pero los defensas sí, teniendo en
cuenta el golazo de tiro libre de Ramiro Funes Mori en el empate contra
Temperley por el torneo local.
River logró vencer así a la férrea defensa de Guaraní, que no recibió
goles en octavos y cuartos de final, y se infló de ánimo para ir por
más. Con más empuje que fútbol, pero revitalizado.
Los ataques de River se focalizaron por la vía izquierda, esta vez con
Vangioni y Martínez como protagonistas, y a través de ellos (25min)
nació una de las mejores jugadas que derivó en el pase a Mora que tapó
el arquero Aguilar.
El mejor momento de River se cristalizó con el golazo de Mora. El
uruguayo enfiló en soledad hacia el arco paraguayo previo pase de Ponzio
a Alario (de gran partido) que éste cedió con inteligencia para el ex
Benfica de Portugal. Mora vio adelantado a Aguilar y cuando parecía que
iba a sacar un remate fuerte decidió 'pinchar' el balón. El suspenso,
con un roce en el travesaño, paralizó los corazones de más de 60 mil
almas, pero la concreción desató la locura en las tribunas.
El equipo paraguayo sintió el impacto y River se afianzó en todas sus
líneas, se hizo un equipo corto y solidario con Mora y Alario que
auxiliaron al mediocampo, esta vez con un buen partido del 'Pity'
Martínez. River se despojó de dudas y enamoró a sus hinchas. Es que el
River copero tiene otro chip y así lo demostró en la cancha.
La única mala noticia de la noche fue la amonestación a Ponzio, por
infracción al arquero cuando había quedado mano a mano, ya que no podrá
jugar la próxima semana en Asunción.
Sin embargo, el hincha de River se retiró feliz, confiado y exultante.
Le restan 90 minutos, en una posición favorable con goles a favor y
ninguno en contra, para cristalizar el sueño de otra final continental
en busca de la tercera Copa Libertadores.