Con gol de penal, River le ganó a Boca
El volante uruguayo Carlos Sánchez marcó el único gol del partido a los 36 minutos del segundo tiempo, de penal.
El árbitro del cotejo fue Germán Delfino quien expulsó al delantero
colombiano Teófilo Gutiérrez a los 43 minutos del segundo tiempo.
El 'Millonario' logró una victoria vital ante el clásico rival, jugó
mejor y se recuperó luego de varios tropezones en el Campeonato de
Primera División y en la Copa Libertadores, donde ingresó a octavos como
el peor segundo.
En el primer tiempo, River jugó mejor que Boca con Leonardo Ponzio como
figura, eje y voz cantante en el campo de juego. El ex volante de
Zaragoza encabezó cada uno de los ataques de River que encontró a Boca
flojo en la marca e impreciso con la pelota.
Luego de los minutos iniciales donde se disiparon los temores lógicos
por lo disputado, River capitalizó el dominio de la pelota porque Ponzio
y Matías Kranevitter se hicieron dueños del mediocampo y Boca sufría el
despligue irregular de una de sus figuras, Fernando Gago.
El partido fue friccionado por momentos, lo cual obligó al árbitro
Germán Delfino a estar más atento que de costumbre, pero River, con
presión en la salida de Boca, fue el que encontró espacios, en especial
desde el sector derecho de la defensa 'xeneize'. Leandro Marín no dio
garantías desde su puesto y Sebastián Driussi y Leonel Vangioni
aprovecharon sus falencias para generar ataque.
El equipo de Gallardo tuvo las situaciones más peligrosas de la primera
etapa con el remate desde el sector derecho de Rodrigo Mora que Teófilo
Gutiérrez no alcanzó a empujar (10min), el cabezazo del delantero
colombiano a las manos del arquero Agustín Orión (25min) y el mano a
mano que tapó el ex San Lorenzo (27min).
Para colmo, Boca sufrió la lesión de Daniel Díaz (a los minutos salió
mcon un traumatismo en el hombro izquierdo), su capitán, y en su lugar
ingresó Guillermo Burdisso, que tuvo una aceptable labor.
Sin embargo, River no fue eficaz, como le sucedió en la final perdida en
la Supercopa ante Huracán y el domingo pasado en la derrota 2-0 ante
Boca en La Bombonera, y se fue al descanso sin la merecida apertura del
marcador.
El segundo tiempo comenzó distinto porque Boca ajustó marcas y precisión
en el traslado de la pelota, mostró y actitud, y River fue todo lo
contrario; entró "dormido" como generalmente dicen los protagonistas.
Los de Arruabarrena estuvieron muy cerca del gol a los 15 segundos, con
el mano a mano que Barovero le ganó a Jonathan Calleri y antes del
minuto, Nicolás Colazo aprovechó un rebote de la defensa de River y
ejecutó un fuerte remate en la puerta del área que se fue cerca del
ángulo superior izquierdo.
River, que a los 6 minutos tuvo el gol con un remate débil de Sánchez
ante Orión, tomó nota y una vez más, Ponzio apareció para nivelar el
juego que se hizo entretenido, con la sensación que cualquiera de los
dos estaba en condiciones de marcar el primer tanto.
A su vez, el encuentro entró en la fricción y Germán Delfino no juzgó
con severidad dos acciones: cuando Funes Mori le propinó un 'planchazo' a
Pablo Pérez y Sánchez le pegó con la mano en la cabeza a Gago.
Pero cuando River la pasaba mal, Marcelo Gallardo dispuso el cambio de
Camilo Mayada por Ponzio (la figura del partido), Sánchez pasó al medio y
el ingreso de Gonzalo Martínez le permitió al 'Millonario' tener juego
por las bandas.
En ese intento fue cuando Martínez aprovechó la "noche negra" de Marín,
quien lo engachó en el área y le cometió penal. Delfino no dudó y
Sánchez, que pidió la pelota ante las solicitudes de Mora y y Gutiérrez,
lo cambió por gol con un remate al ángulo inferior derecho de Orión,
que se tiró para el otro lado.
River ganó en confianza y fue por más. A los 41, Gutiérrez, después de
un contraataque que encabezó Mora y derivó en Mayada, prefirió pegarle
al arco cuando tenía al atacante uruguayo en soledad para definir ante
Orión.
A los 43 minutos, Delfino, tal vez para emparejar por los errores
cometidos en infracciones anteriores, decidió la expulsión de Gutiérrez,
de otra noche regular, por una falta a Burdisso, pero no tuvo la misma
determinación con Cubas por reiteración de infracciones.
Sobre el final, tanto River como Boca sintieron cansancio, por la
presión del entorno y por la producción en los 90 minutos, pero el
equipo de Gallardo terminó más entero, con un resultado favorable porque
lo ganó y porque además no le convirtieron goles, un factor que suma
mucho en este tipo de definiciones como visitante.
Y para Boca quedó atrás el invicto de 18 partidos que llevaba en este
2015 y además fue el primer partido en que no sumó de a tres puntos ni
anotó en esta Copa Libertadores.
La revancha de estos octavos de final tendrá lugar el próximo jueves, en
La Bombonera, nuevamente a las 21. Allí se definirá al ganador de la
llave y tendrá nombre propio el rival de los brasileños San Pablo o
Cruzeiro (anoche los paulistas se impusieron como visitantes con tanto
del ex Racing Club Ricardo Centurión) en cuartos de final.