Malestar en Bolivia por un videojuego que los expone como corruptos
Se trata Ghost Recon: Wildlands, el último lanzamiento de la reconocida empresa desarrolladora Ubisoft que muestra al vecino país como un lugar controlado por las drogas y el crimen organizado.
A pocos días de su lanzamiento, la empresa Ubisoft cosechó un montón de críticas por parte del pueblo boliviano y, principalmente, de sus propias autoridades de gobierno quienes expresaron su malestar por la decadente imagen que muestra el videojuego haciéndolos ver como corruptos y cómplices de los narcotraficantes.
La historia de Ghost Recon: Wildlands se lleva a cabo en julio de 2019, y en ella seguimos a un grupo de soldados estadounidenses que viajan a Bolivia para detener a un cartel mexicano cuya influencia ha convertido la región en un narco estado. La misión de los jugadores es completar varios operativos para destruir el cartel y romper su relación con el gobierno.
Uno de los principales atractivos de esta obra de ficción son los hermosos paisajes y la exactitud con la que se recrearon varias ciudades y provincias del vecino país como así también características culturales muy propias que dan cuenta de un exhaustivo trabajo de investigación por parte de la empresa desarrolladora de videojuegos.
Sin embargo, basta con jugar unos minutos para descubrir que la idea que busca instalar Ubisoft es la de un Estado completamente ausente, de fuerzas de seguridad al servicio de los reyes de la droga, de una población pasiva que termina aceptando y hasta agradeciendo la instalación del cartel mexicano en su país y de medios de comunicación que enaltecen el rol del traficante.
Por supuesto, como nos tienen acostumbrados, los héroes de la película terminan siendo los norteamericanos a través de una unidad de fuerzas especiales, incorruptibles y letales que lucha contra el cartel contando con una escaza colaboración por parte de fuerzas de resistencia local integrada mas por campesinos que por guerreros.
Según información de varias agencias de noticias, Carlos Romero Bonifaz, ministro interior de Bolivia, entregó una carta al embajador de Francia solicitando intervención de su gobierno en la situación, dejando claro que podrían tomar acciones legales si Wildlands daña la imagen de su país.
“Hemos hecho llegar una carta al Embajador de Francia dirigida a [Ubisoft], para que ellos puedan intervenir, En todo caso, nosotros nos reservamos el derecho de iniciar las acciones legales”, habría expresado el ministro.
En un comunicado que envió a Reuters este jueves, Ubisoft destacó que Wildlands es “un trabajo de ficción” y que la única razón por la que eligieron que se llevara a cabo en Bolivia fue por “sus magníficos paisajes y rica cultura”. Así pues, reconocieron que el juego presenta una realidad diferente a la que se vive en Bolivia y que únicamente buscan que su mundo “sea una cercana representación a la hermosa topografía del país”.

