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Otro domingo de aislamiento social: ¿Es efectiva la medida?

El objetivo es evitar la circulación de personas en la provincia. Ante el aumento de contagios de Covid, el interrogante es si realmente es efectiva la medida de paralizar las actividades una vez a la semana.

  • La cantidad de contagios no desciende.
  • Las políticas implementadas en estos meses no hicieron más que llevar la situación al límite.
  • Los comerciantes no tienen margen para volver a cerrar sus puertas.

Hace varios fines de semanas que en Jujuy se cumple con el aislamiento social, preventivo y obligatorio. Este domingo nuevamente solo estarán habilitados las farmacias y el sistema de delivery para gastronómicos.

Sin embargo, la pregunta surge porque la cantidad de contagios no ha descendido. Al contrario, Jujuy es una de las provincias con mayor cantidad de casos positivos y registra muchos fallecidos.

La medida restrictiva dominical se remonta a fines del mes de julio, cuando en el informe televisivo del Comité Operativo de Emergencias del 23 de julio, el mismo gobernador Gerardo Morales instó a supermercadistas y almacenes de cercanía a cerrar, y que sólo podían brindar atención las farmacias. Esto, a fin de reducir al máximo la circulación de personas.

Ya pasó más de un mes de la implementación de esta medida. La situación epidemiológica abordada, el sistema sanitario sobrepasado y las políticas implementadas en estos meses no hicieron más que llevar la situación al límite.

A nivel nacional, el Gobierno volvió a extender la cuarentena hasta el 20 de septiembre y así el aislamiento acumulará más de 180 días.

En la provincia, el personal médico no da abasto y los contagios crecen de a 150 cada día. A veces, incluso más.

Hay elementos que coinciden en el reclamo de las personas y que el gobierno omite explicar. El primero, central, es un interrogante sobre qué se hizo durante los tres meses, entre marzo y junio, en los que Jujuy no tuvo circulación comunitaria.

Se suponía que ese tiempo valioso debía haber sido aprovechado por el gobierno provincial para fortalecer el sistema de salud, ampliando la capacidad de atención en los hospitales y aumentando la disponibilidad de camas de terapia intensiva con ventilación mecánica para los pacientes graves.

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Sin embargo, desatado el brote, el sistema colapsó en un par de semanas. Ese tiempo fue el que los comerciantes y cuentapropistas le dieron al gobierno, cediendo sus recursos, gastando ahorros o tomando deuda, para recluirse, cerrar sus locales y evitar que el virus circule. La estrategia sirvió porque el virus no circulaba, pero ¿el gobierno hizo su parte?

Conectado con ese interrogante, aparece la omisión deliberada de la situación de las camas de terapia intensiva. La última vez que el COE informó oficialmente este dato fue el 9 de agosto, cuando el gobernador Gerardo Morales comunicó que el 93% de las camas críticas se encontraban ocupadas.

A partir de allí, la provincia nunca volvió a actualizar ese dato. Sí se difundió un comunicado de prensa que daba cuenta de la habilitación de 16 camas a partir de la llegada de equipos del Ministerio de Salud de la Nación, Córdoba y Corrientes. Varios de los fallecidos encontraron el final esperando ser atendidos en Unidades de Terapia Intensiva.

La pandemia golpea con fuerza: hace dos semanas hubo récord de fallecidos, con un promedio de 8 personas cada día.

¿No debía reforzarse el sistema de salud durante los meses en que el virus no circulaba por la provincia? ¿No se pudo? ¿Se pudo y no fue suficiente? ¿No hubo recursos económicos? ¿Cómo se invirtió?

Los interrogantes se intensifican porque los comerciantes no tienen margen para volver a cerrar sus puertas. Necesitan trabajar para sobrevivir. El gobierno les pide que vuelvan a recluirse. Pero no explica qué pasó en aquellos meses donde debió prevenir la actual situación.

Entonces, frente a otro domingo de aislamiento social, la pregunta es: ¿Es suficiente esta medida?