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Caos en Venezuela: muertos y condena internacional

La polémica asamblea constituyente impulsada por el presidente Nicolás Maduro, terminó en un escándalo internacional que desató condenas desde América hasta Europa. La oposición acusa el proceso de fraude. 

Con protestas que acabaron en la muerte de más de 10 personas, muchos venezolanos le dieron la espalda el domingo a la elección de una polémica asamblea constituyente impulsada por el presidente Nicolás Maduro, que desató condenas desde América hasta Europa.

Cortando algunas calles con sogas o barricadas de basura, manifestantes opositores protestaron el domingo pero fueron repelidos por las fuerzas de seguridad, en la jornada más letal desde que empezó la ola de manifestaciones en abril.

De acuerdo con el Consejo Nacional Electoral (CNE), poco más de 8 millones de personas -un 41,5 por ciento del padrón- participaron en la elección.

"Tenemos asamblea constituyente", dijo emocionado Maduro en un acto público en el centro de la capital tras el reporte de resultados, desestimados por sus adversarios y por parte de la comunidad internacional. "No pudieron detener a un pueblo, ni con la amenaza, ni con el engaño, ni con la mentira".

Maduro ha dicho que la constituyente pacificará al país petrolero y le permitirá cambiar su economía para depender cada vez menos de los vaivenes de los precios internacionales del crudo, así como dar rango constitucional a los subsidios que le ganaron popularidad a su predecesor, el fallecido Hugo Chávez.

Importantes figuras del oficialismo, como la primera dama, Cilia Flores, la excanciller Delcy Rodríguez y el vicepresidente del partido gobernante, Diosdado Cabello, lograron puestos en el nuevo cuerpo, al que aún deben sumarse los representantes indígenas que serán escogidos el martes.

La oposición asegura que, con la asamblea constituyente, el mandatario de 54 años intentar eludir las próximas elecciones, incluidas las presidenciales del 2018 y perpetuarse en el poder.

Por su parte, la oposición calificó a todo el proceso como un fraude. Habían pedido al árbitro electoral que revelara la participación para compararla con los 7,5 millones de venezolanos que pidieron a Maduro suspender la constituyente en un plebiscito celebrado a mediados de mes.

Pero horas antes de conocerse los resultados, líderes de la coalición opositora, que se negó a participar de la elección, advirtieron que el Gobierno trataría de inflar sus números.

"No hay sorpresa, sólo absoluta deslegitimación del CNE", dijo el diputado opositor Juan Guaidó. "Urge 'reinstitucionalización', no sólo nombrar nuevos poderes, que ejerzan mandato".

Después del anuncio del árbitro electoral a la medianoche del domingo, en algunas zonas de Caracas la gente protestó al grito de "fraude" y haciendo sonar sus ollas.

Con base en encuestas privadas, la oposición aseguró que, culminada la jornada, la participación era de apenas un 12 por ciento de los casi 20 millones de ciudadanos habilitados.

Venezuela atraviesa la peor crisis de su historia reciente, con una inflación de tres dígitos, recesión económica y escasez de alimentos y medicinas que la oposición cree empeorará una vez instalada la Constituyente.


Fuente: Reuters.