Condenaron a 22 años de prisión a los asesinos del soldado Enríquez

El Tribunal Criminal Nº 3 condenó a 22 años de prisión a los tres acusados por el crimen del soldado voluntario Miguel Enríquez, ultimado de un puntazo el 25 de octubre de 2011 en un sector del Barrio Alto Comedero.

El soldado voluntario Matías Miguel Enríquez fue víctima de tres delincuentes que lo abordaron con fines de robo,  cuando realizaba actividades físicas en el sector B3, altura del Arroyo Las Martas, del barrio Alto Comedero y las 370 Viviendas. 

Los condernados por el hecho son Franco Emanuel Balcazar, Pedro Serapio, alías Kuky y Eduardo Matías Sumbay. Dos de ellos purgarán la condena en el penal del Barrio Gorriti, mientras que Serapio, sería trasladado a la provincia de Santa Cruz, donde debe ser juzgado por otro crímen que cometió allí.

La sentencia ladio a conocer hoy pasadas las 13.30 horas, los miembros del Tribunal Criminal Nº 3 integrado por los jueces Laura Lamas, Ramón Puig y Dra. Tolaba, habilitada. 

El abogado querellante de la familia, Dr. Luis Bóveda, habìa pedido reclusión perpetua para los tres homicidas que fueron imputados por robo en grado de tentativa, seguida de muerte, pena que tenía una condena de 15 a 25 años de prisión.

En la primera jornada del juicio, Franco Emanuel Balcázar, se declaró culpable del delito e intentó despegar a sus cómplices de responsabilidades, aduciendo en el caso de Serapio, que se había ocultado entre los matorrales y en el caso de Sumbay, sería quien conducía una motocicleta con la cual habrían escapado.

En la primera audiencia del juicio, declararon seis testigos, entre ellos dos menores de edad que lo hicieron mediante cámara gesel, y habrían contado cómo vieron fugarse en una motocicleta a los tres inculpados.

Recordemos que Serapio principal sospechoso de ese crimen se fugó de una comisaría de Alto Comedero, por lo que su último pedido de captura databa del 16 de julio de 2012. Se había refugiado en Sarmiento, provincia de Santa Cruz, bajo una falsa identidad; decía llamarse Matías Nicolás Gareca.

Serapio es acusado en esa provincia de otro crimen, el de Gustavo Ñancuan y también había burlado a la policía en localidad de Sarmiento, cuando a principios de marzo escapó de un patrullero en calzoncillos y esposado y había adoptado una identidad falsa.

Luego de ser recapturado se comprobó que en realidad se llama Pedro Luciano Serapio. Gustavo Ñancuan fue asesinado  el 4 de marzo. Serapio pudo mantenerse prófugo varios días, pero sin embargo la policía pidió antecedentes provinciales y de reincidencia a nivel nacional, pero lo hizo con el apellido Gareca. Las huellas dactiloscópicas determinaron su verdadera identidad y que se trataba de Luciano Pedro Serapio, oriundo de San Salvador de Jujuy y con pesados antecedentes.

Entre ellos un robo en poblado y en banda en 2008. El 17 de febrero de 2010 se le abrió una investigación por robo en poblado y en banda con el uso de arma de fuego. Mientras que el 16 de setiembre de 2009 fue detenido por robo en poblado y en banda.

Además, el 27 de mayo de 2010 fue detenido por robo con el uso de arma, y luego por hurto. Tiene una causa de noviembre del 2010 por infracción a la Ley de Estupefacientes y un robo en poblado y en banda de agosto del 2011. Mientras que en junio de 2011 también se le abrió otro expediente por robo en poblado y en banda con el uso de arma. Mientras, el 25 de octubre de 2011 resultó detenido por homicidio calificado.

Sin embargo, el antecedente más grave es que el 6 de mayo de 2012, fue detenido en relación a una causa de homicidio calificado, donde fue degollado un soldado.