Con los changos nuestros no se metan

A pesar del empate de Gimnasia, la ovación del domingo fue casi unánime. Sólo a unos pocos se les ocurrió insultar a los jugadores. Duele un poco porque se trata  del cuadro jujeño que nos representa y está cerca de una meta alta.

Uno llega a hasta pensar si los que insultaron, afortunadamente un grupúsculo,  fueron a la cancha durante toda temporada, cuando Gimnasia más los necesitaba para recibir su aliento y apoyo.

Pero más duele por nuestro muchachos que salieron con la cabeza baja, porque su sueño se demoraría una semana y porque el anhelo era festejar en su propia cancha. ¿O alguien cree por ventura que estaba en el ánimo de todos perder o empatar el partido decisivo que tanto esperaron?

Duele más todavía que los apuntados hayan sido nuestros comprovincianos como Poclava, "maky" Salces o Diego López, quienes quedaron en la cancha sufriendo esa dicotomía de ser jujeño y compartir el mismo sueño de todos. Qué hubiese quedado para Ferreyra, Sufi, Abraham y demás, quienes son también jugadores salidos de las canteras y que por distintas circunstancias no pudieron aportar más de su sangre jujeña en apoyo de los valientes guerreros que, muchos olvidan, salieron del infierno mismo una temporada atrás, para darle con un equipo súper gasolero esta posibilidad de volver a la primera división.

Este es el momento de enrojecer las gargantas y las palmas para hacerle sentir al equipo de Jujuy, que no solo son once jugadores peleando por el orgullo inolvidable de otros tiempos, sino que Gimnasia es pueblo desde que inició sus aventuras en la vieja Tablada de la Avenida Córdoba, hasta ser el "capo del norte" en el "Coliseo 23 de Agosto del barrio Luján".

Es que los tiempos de antes ya pasaron, cuando el "viejo lobo" armaba sus equipos con gente propia de nuestro lugar, o se iba a buscar al futbol "chacarero" los refuerzos que se necesitaba para formar aquellos equipos.  Hasta llegamos a "la murguita" del 75 en dónde Hugo Conde se ufanaba y  con razón, que aquel grandioso equipo sin Valencia ni Alderete al menos tenía cinco jujeños en su formación: Ojeda, García, "trampolín" Fernández, Roselli y "josi" Palacios, sin contar con los otros jujeños que estaban dentro del plantel.

Más tarde, en los 80, Gimnasia apeló a la sapiencia del "zorro" Acosta para conformar equipos competitivos con jugadores de la zona; con Sergio Teloni que venía de La Mendieta, Varela, Salinas, Riggio, prácticamente considerados jujeños, Fernández, Alul  y jugadores de Corrientes, Formosa, o Tucumán.

Aquellos  paladines ya no están pero dejaron una huella, para que los chicos de ahora aprendan la lección que - como sabía escribir en una pizarra el P.F, "tefi" Gilardi  "Con moral y sacrificio se alcanza”. La vieja escuela de Gimnasia tal vez no sea la misma del respetable Mario Sciacqua  que le puso a este equipo su impronta.

El lobo jujeño nació para sufrir y para gozar, pero las hazañas no se consiguieron solas, ya que había un pueblo que empujaba en cualquier cancha del país.

Siempre existieron los enojos para algún jugador ¿o no se imaginan cuando el arquero Roque Escobar, canchereó una pelota que se la robó de cabeza el recordado "pancho" Gómez, de Independiente de la Liga Jujeña? O cuando en la Bombonera, Gimnasia estaba a punto del empate que erró el "flaco" Villalba  cuando se asustó ante el achique del legendario arquero Roma?. Así  podríamos enumerar tantas jugadas y garrones futbolísticos  que mejor dejarlo para otras páginas.

Sabemos que siempre hubo jugadores sin carisma (hoy llamados pechos frío), pero ya es momento de empezar a valorar lo nuestro, a estimular a los que llevan nuestra sangre comprovinciana, como así también de este maravilloso plantel que llegó hasta estas últimas instancias.

Porque si seguimos pensando así, tendremos gobernadores que vienen de otras provincias para armar "la fiestita de pocos", en este Jujuy que queremos y merecemos todos. Comencemos con los jugadores de fútbol que visten esa camiseta que a usted le gustaría ponerse y transpirar. Sueñe y ayude a soñar en que mañana pueda ser un día mejor para nosotros y para todos”.

Gimnasia viajará a Mar del Plata para buscar este domingo, el ascenso a primera frente a Aldosivi. Allí estarán los de siempre; los mismos jugadores que durante todo el año pelearon cada partido, gritaron goles en el arco visitante y sufrieron los de los contrarios. Chicos y muchachos que dejan todo y que merecen el mayor de los aplausos.