Comparsas contra el gobierno y la mercantilización de la cultura
- El gobierno habilitó los eventos masivos pero pide a las comparsas hacer cumplir los protocolos.
- A la posibilidad de ser multados se les suma la presión de los costos que deben afrontar en concepto de impuestos para realizar el carnaval.
- Reclaman que desde que asumió esta gestión hay un ánimo lucrativo, en perjuicio de los hacedores de la cultura.
Mientras el gobierno vende el carnaval de la Quebrada a través de medios nacionales y publicidades turísticas, perjudica a las comparsas como hacedores de esta manifestación cultural.
Un año más las comparsas reclaman que la intención del gobierno es lucrar, pero a la vez se desliga de brindar las condiciones para que la festividad pueda desarrollarse.
En las últimas horas un decreto resolvió eliminar las restricciones de aforo para permitir los eventos masivos, aunque se continúa exigiendo el cumplimiento de los protocolos sanitarios. A esos fines, el gobernador pretende que sean las comparsas quienes adopten el rol de policías para controlar a la multitud, advirtiendo que de incurrir en faltas serán multados. De hecho en una entrevista Morales expresó que "la policía no está para hacer cumplir el protocolo, la tarea de la policía es solo labrar el acta correspondiente".
En este contexto, la popular comparsa Los Caprichosos de Tilcara, resolvió que no participará de este carnaval como suele hacerlo.
Chacho Gayardo, presidente de la agrupación, manifestó en Radio 2, “Como hombre que vivo la cultura estoy muy dolido. Desde 2015, desde que asumió el gobierno hizo una modificación en el llamado decreto de nocturnidad y en negrita en uno de sus apartados puso ‘Carnaval fiesta ancestral y popular’ y debajo de eso estaban todos los ítems que nos exigen a las comparsas con el objeto de recaudar dinero. Entonces de qué fiesta ancestral y popular estamos hablando si me están pidiendo plata a cambio”.
Expuso además que año tras año les suman presión con exigencias, algo que con la pandemia se evidenció todavía más por tener que controlar el protocolo sanitario.
“Ahora el gobierno nos está diciendo como celebrar nuestras manifestaciones culturales, nos están poniendo una suerte de receta, diciendo de esta hora a esta hora, de esta manera, con x cantidad de personas. El año pasado bajo ese tipo de requisito, las comparsas de Tilcara y Maimará se hicieron cargo de una multa”, recordó.
Si hay algo que es imposible de controlar es la cantidad de gente que llega a la Quebrada y que el propio gobierno convoca con las promociones que realiza durante el año. Sin embargo, los operativos y la cantidad de policías de los cuales dispone, no dan abasto para garantizar la seguridad.
Gayardo manifestó, “todas las comparsas convocan aglomeración de gente, los mojones son al aire libre, es un espacio público. En carnaval nadie te da pelota, la gente de la ciudad viene con todos los vehículos, con todo el arsenal de bebida y música y a quién le haces entender cuando está un poquito tomado”.
“Lo que queremos es que el gobierno nos asegure que no nos van a cobrar multas”.
Por otro lado están los altos costos que deben afrontar las comparsas para realizar su celebración como el pago de impuestos municipales, habilitación, REBA, seguro de vida, sanidad, etc.
Gayardo recordó que, por ejemplo, el llamado depósito de garantía nunca se lo devolvieron.
Ante esto Los Caprichosos de Tilcara no saldrán con la comparsa a las calles y solo realizarán las celebraciones rituales en el ámbito de la intimidad.
“Las condiciones económicas y de salud no están dadas para hacer un carnaval masivo”, cerró Gayardo.
Qué les piden a las comparsas
- Plan de contingencia en espacios abiertos y públicos.
- Habilitación de Bomberos.
- REBA.
- Adicionales.
- Habilitación de eventos.
- Habilitación de mojones (para el ritual de desentierro).
- Pago de seguro de garantía.
- Seguridad privada
- Cobertura médica.
Muchos de estos ítems constan en el anexo incorporado a la Ley de Nocturnidad, respecto a la celebración del carnaval.
Cabe recordar que ya en el año 2019, las comparsas de Quebrada y Puna realizaron un pronunciamiento contra la actual gestión por el ataque directo a la preservación de la cultura.
En aquella oportunidad denunciaron que el Ejecutivo fomenta "directamente a Empresarios y/o Grupos Económicamente Poderosos" para que se hagan cargo del carnaval, "transformándose esta actividad claramente cultural en algo directamente lucrativo y comercial, en beneficio de unos pocos y en perjuicio de todos".