Jujuy | Comercio ilegal

Vallado en La Quiaca desalienta paso por lugares no habilitados

Un vallado de alambre tejido de poco más de 500 metros de extensión construido hace un mes entre La Quiaca y la ciudad boliviana de Villazón, generó un cambio en la vida cotidiana entre los pobladores de la frontera, debido a que la construcción está desalentando el paso por lugares no habilitados en una zona donde 4 mil personas cruzan a diario el puente internacional.

"La obra terminó de construirse hace un mes y en virtud de un acuerdo entre ambos países más que nada para evitar el contrabando de mercadería, el paso de personas y por lo que se puede observar está dando sus buenos resultados", dijo hoy a Télam el jefe del Escuadrón 21 "La Quiaca" de Gendarmería Nacional, Eduardo Echeverri.

La construcción del vallado se vio envuelta en una polémica a raíz de reclamos de pobladores bolivianos que se consideraban discriminados por las autoridades argentinas, más allá del acuerdo bilateral que celebraron ambos países el año pasado para dar comienzo la obra.

Otro de los argumentos de quienes se oponían a su construcción era que la obra significaba un retroceso en la cooperación entre Argentina y Bolivia.

"Después que la construcción se puso en marcha -a mediados del año pasado- hubo reticencias y voces críticas de pobladores de Villazón, aunque esta queja fue minúscula y no pasó a mayores", aseguró Echeverri y añadió que los gendarmes vigilan permanente el alambrado.

La construcción estuvo parada una semana en abril pasado, para permitir que las autoridades con asiento allí pudieran "disipar las dudas" de la gente y para que "quedara claro cuál era el objetivo que se perseguía", explicó.

El vallado tiene una construcción de cemento en su base y alambre tejido de 2.50 metros de alto y poco más de 500 metros de extensión. Está ubicado a unos cien metros del puente internacional La Quiaca, que tiene un intenso el movimiento comercial durante todo el año.

"Un promedio de 4 mil personas transitan a diario por el puente, y ese número se incrementa según la época del año", apuntó Echeverri.

La obra tiene el propósito fundamental de desalentar el paso por lugares no habilitados, con lo que además se brinda una mayor seguridad a la zona.

"Hasta hace poco era normal que cientos de personas utilizaran pasos no controlados por las autoridades para cruzar de una ciudad a otra, y con esta obra se pretende evitar el acceso no regulado a Argentina", explicó el comandante de Gendarmería.

" Que la gente se acostumbre a pasar por el puente es lo lógico y también que lo haga para el correspondiente registro. El cambio se ve reflejado de manera significativa", afirmó Echeverri.

El jefe del Escuadrón 21, apuntó que gracias al vallado pudieron desbaratar el accionar de un ciudadano boliviano que intentó sacar del país a una menor de edad, tras lo cual se puso a esa persona a resguardo de su madre.

Una de las voces críticas es la del propio intendente de La Quiaca, Miguel Ángel Tito, quien dijo a Télam que el vallado no "significa nada" porque "no llega cubrir en su totalidad la extensión del ejido municipal".

Tito sostuvo que lo que necesita La Quiaca "es otra cosa porque encontramos una frontera perforada, una sociedad quebrada, con pocos efectivos de Gendarmería", por lo que se convertía "en un límite absolutamente permeable".

El jefe comunal auguró que para el próximo mes de octubre el gobierno nacional licitará la compra de cámaras de seguridad para que esa ciudad sea la primera localidad de frontera consiga estar absolutamente monitoreada.

Consideró que una mayor dotación de efectivos de seguridad y la incorporación de un sistema de radarización "contribuirá a tener fronteras seguras".

Tito dijo, además, que "lo que hay que cambiar para tener una frontera segura es el sistema de pases que hay, estamos con un sistema caduco y necesitamos tecnología para el control de los pasajeros que entran y salen del país".(Télam)