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Comedores jujeños: aumentan los asistentes mientras baja la ayuda del gobierno

El caso del Comedor y Merendero “Garfield” del barrio San Isidro es un nuevo ejemplo de la complicada situación que atraviesan los espacios de contención y asistencia alimentaria. Tienen más comensales, incluso de otros sectores aledaños, y debido a la falta de apoyo solo pueden abrir una vez a la semana.

En el último tiempo, los comedores y merenderos jujeños han sido descuidados por el gobierno y se sostienen a pulmón. Los espacios de contención se encuentran en un contexto de más demanda y menos asistencia.

Tal es el caso del Comedor “Garfield” ubicado en el barrio San Isidro de la capital. Su responsable, Esteban Lacsi, contó que asisten aproximadamente a 300 personas entre familias, adultos mayores y chicos en situación de calle.

La necesidad se ha incrementado muchísimo este año, con gente llegando de otros asentamientos como Punta Diamante, El Chingo y San Jorge. La necesidad se ha incrementado muchísimo este año, con gente llegando de otros asentamientos como Punta Diamante, El Chingo y San Jorge.

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Expuso que su lugar opera hace 13 años, pero actualmente los recursos son insuficientes: “Solo podemos cocinar una vez a la semana con las colaboraciones actuales y luchamos para sumar un día más”.

No recibimos colaboración constante más allá de lo que obtenemos del Banco de Alimentos y el Ministerio. Hemos solicitado ser agregados como CAF pero sin respuesta hasta ahora. No recibimos colaboración constante más allá de lo que obtenemos del Banco de Alimentos y el Ministerio. Hemos solicitado ser agregados como CAF pero sin respuesta hasta ahora.

Por otra parte, el referente social marcó que el número de personas en situación de calle que asisten ha aumentado significativamente, pasando de 10 o 15 a unas 50 personas por cena.

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También expuso que se encuentran solicitando ayuda para recuperar una plaza cercana, que está deteriorada y es utilizada por jóvenes en situación de consumo de drogas, buscando un espacio seguro para los niños. “La inseguridad en torno a la plaza ha aumentado este año, con vecinos sintiéndose amenazados por la presencia de jóvenes en la calle”, remarcó.

Por último, pidió a quienes puedan colaborar con donaciones de juguetes y ropa para el Día del Niño en agosto. Los interesados pueden acercarse a Lucio Mancilla 1187 del barrio San Isidro.

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