Ahora, a todos los inconvenientes que tienen que superar, se les suma el retraso en la asistencia que reciben desde el gobierno.
Es lo que cuenta Romualda Toconás, responsable de “Merendero Cebollitas”, en barrio San José, Palpalá. La semana que viene volverán a recibir a los 150 niños que representan a 150 familias de esa zona y otras como Antártida, 10 Hectáreas y Ejército Argentino, que acuden allí buscando ayuda. Esos niños muchas veces piden comida para ellos, para sus hermanos y padres.
“Y hay que darles porque a un niño no se le dice que no”, dice Toconás, quien junto a quienes colaboran en la tarea de alimentar a estas personas se esfuerza para “ofrecerles algo rico”.
Hace dos meses que no llega mercadería del gobierno a un comedor
La asistencia que reciben en la institución se detuvo hace dos meses; “desde que comenzó todo lo de la reforma”. Y lo que llega, cuando llega, no alcanza, no es suficiente. La última vez que recibieron ingredientes para preparar pan, cuenta Romualda, solo pudieron hacerlo por un día. Y los chicos que van al comedor lo piden siempre.
Personas de todas las edades concurren asiduamente a “Comedor Cebollitas” para recibir comida: niños, adultos, ancianos, personas en situación de calle y con problemas de adicciones. Y cuando el gobierno no los ayuda, son las voluntarias y la titular quienes pagan de su bolsillo la comida que ofrecerán. Incluso no piden ayuda a vecinos del barrio “porque lo que hacemos es para ayudarlos a ellos”.
Quienes deseen colaborar con el merendero y comedor pueden concurrir a su sede en calle Huacalera 840, barrio San José, Palpalá.