Crisis y realidades: estado de situación en los colegios privados de Jujuy
Durante su participación en Sobremesa (Canal 2), Diego López, titular de la Asociación Jujeña de Instituciones Educativas Privadas (AJIEP) y director del colegio Blaise Pascal, ofreció un panorama sobre el estado actual de las instituciones educativas de gestión privada en la provincia. Su análisis destacó las dificultades que enfrentan estos colegios, recordando el reclamo por un trato equivalente respecto a la falta de subvenciones que si reciben, por ejemplo los colegios confesionales.
Las familias jujeñas que forman parte de la comunidad educativa de gestión privada encaran el último trimestre del año buscando certidumbre respecto del futuro a mediano plazo, en este caso saber cuáles serán las cuotas, precio de matrícula o inscripción, posibles variaciones a lo largo del período escolar. Aranceles que todavía están pendientes de definición en muchos colegios como explicó el titular de AJIEP, Diego López durante su paso por Sobremesa (Canal 2).
López comenzó señalando que, aunque la situación ha mejorado en comparación con los meses anteriores, el poder adquisitivo de las familias sigue comprometido. "La gente se endeuda a futuro, utilizando tarjetas de crédito para poder mantener a sus hijos en la educación privada", expresó. Subrayó la importancia de que los padres conozcan con anticipación las cuotas y costos de inscripción, lo que les permite planificar mejor sus finanzas.
Uno de los puntos clave de su intervención fue la diferencia entre los colegios privados que reciben subvención estatal y aquellos que no. López argumentó que las instituciones sin apoyo gubernamental deben "afinar el lápiz", en sus costos operativos, lo que incluye salarios y mantenimiento. "Estamos viviendo con un poco más de tranquilidad porque ahora podemos prever cómo proceder con la escala salarial docente", dijo, refiriéndose a un marco más claro que permite una mejor planificación financiera.
A pesar de esta mejora, el director del Blaise Pascal criticó la falta de subsidios para muchas de las instituciones públicas de gestión privada, señalando que los colegios confesionales tienen más margen para reducir cuotas gracias a la subvención estatal. "El Estado sostiene a ciertos colegios desde hace años, mientras que nosotros seguimos esperando una respuesta a nuestras solicitudes de ayuda financiera", lamentó.
También se refirió a la migración de estudiantes dentro del sistema educativo. Observó que, si bien muchos padres prefieren mantener a sus hijos en la educación privada, la opción de las escuelas públicas no aranceladas no se está considerando en gran medida. "La gente no se está yendo a la escuela pública de gestión pública, sino que se mueve entre colegios privados, buscando opciones más económicas", indicó.
Respecto a los costos del Blaise Pascal, López anunció que la inscripción para el próximo año será de $120.000 con una cuota de marzo de $150.000 para los niveles inicial y primario. "El desafío es mantener la matrícula y la permanencia de los alumnos, lo que depende en gran medida de la situación económica de las familias", añadió.
El director concluyó su intervención enfatizando la necesidad de que el gobierno provincial reconozca el papel de las instituciones educativas privadas en el sistema. "No somos un negocio que busca estafar, sino que garantizamos vacantes y opciones educativas para las familias que eligen este camino", afirmó.