Marco Spinassi sobre la impopularidad de la Justicia
- Sostuvo que es necesaria la oralidad de procesos y sistemas.
- Asimismo, sostuvo que el Poder Judicial no es popular pero sí confiable y justo.
Marco Spinassi, titular del Instituto de Derecho Penal y Procesal Penal del Colegio de Abogados de Jujuy se refirió a evaluaciones de la sociedad acerca de la institución, la cual muchos consideran la de peor credibilidad, señalando que no hay un solo informe o estudio que muestre satisfacción respecto al servicio de justicia, por causas muy variadas, pero explicó a la vez que “el Poder Judicial no está llamado a ser un Poder popular por sus decisiones, sino llamado a ser un Poder justo, confiable”.
“Muchas veces las resoluciones justas no son populares”, agregó.
En este sentido, agregó que “toda esta crisis de imagen y credibilidad del Poder Judicial tiene que ver con muchos otros aspectos, como la legitimación del sistema de justicia. Es uno de los poderes del Estado que más lejos está de la sociedad, por la celeridad de las causas, entre otras cuestiones. Si hoy tenemos que elegir un representante del Ejecutivo lo elegimos con voto directo; al del Legislativo con una lista sábana, pero la representación de los ciudadanos en uno de los tres Poderes del Estado, el Judicial, es lejana. Se construye a través de un sistema de selección de jueces que está compuesto por sectores corporativos, técnicos y por representantes del pueblo”.
Grandes distancias
Spinassi también se refirió al equilibrio entre sectores y participación ciudadana en la configuración de Poderes estatales, señalando que la misma, en lugares donde se incorporó el juicio por jurados, “fue un gran aporte porque el ciudadano pasó a resolver la culpabilidad o inocencia de las personas, incluso tomando la decisión en forma directa”.
También se refirió a “las reformas procesales que tienen que ver con la celeridad de las causas, que irán más rápido siempre y cuando se respeten las garantías constitucionales de las personas involucradas. La oralidad en los procesos, que implica que el magistrado esté en contacto directo con el titular del conflicto. Hoy, entre un imputado, una víctima de delito y el juez que toma la decisión es muy grande la distancia. Donde se tiende a ir ahora son sistemas con oralidad, y eso implica que el juez dé la cara, que hable otro idioma, que la gente lo entienda”.
Sacá las manos de mi justicia
En otro momento de sus expresiones, Spinassi dijo que, como parte de la sociedad, los abogados no pueden desentenderse del rol que ocupan en la misma, debido a que “cuando hablamos de uno de los tres Poderes del Estado, el judicial, somos operadores”.
“Detrás de estos corporativos que somos los abogados hay personas, familias, una cuota alimentaria, una víctima; tenemos que ver claro”, sostuvo.
Además, subrayó que el Colegio de Abogados tiene que tomar posición en los grandes problemas y en los temas de la Justicia:
“somos operadores, parte de la solución y del problema; si desde nuestro lado no generamos autocriticas no aportaremos mucho a la solución”.
Asimismo, marcó que el Colegio de Abogados o quienes “representan o pretendan representarlo tienen que tomar posición en estos temas y asumir los costos que conlleve tomar posición en representación de un determinado colectivo que tiene intereses particulares como son los abogados”.
Asimismo, remarcó que la política no debe inmiscuirse en la Justicia, considerando que esta última “tiene que tener la independencia y autonomía suficiente para plantear cuestiones que pueden incomodar a la clase política. Si no estamos dispuestos a asumir ese rol podemos hacer poco aporte al Colegio de Abogados, que es una institución que tiene presencia en la sociedad, en la vida institucional y política de la provincia”.