La advertencia fue lanzada desde la cúpula del gremio que lidera el dirigente Roberto Fernández ante las demoras en las negociaciones por la suba salarial que reclaman los choferes y la falta de pago de un suplemento de $ 20.000 acordado en septiembre pasado y que los trabajadores debían percibir desde enero.
"El Gobierno tiene que intervenir para la solución del acuerdo en paritarias. El aumento es el sostén de los trabajadores y no permitiremos ser juguetes de las partes negociadoras. Por lo tanto, si esta semana no tenemos acuerdo habrá inconvenientes en los servicios", anticiparon cerca de Fernández.
A mediados de enero el sindicalista había acercado posiciones con el Gobierno y con representantes de las cámaras empresarias del transporte de pasajeros para sellar un acuerdo salarial que implicaba un incremento de 31% en tres tramos acumulativos (10% desde enero, 10% desde marzo y 7% restante en mayo) para el primer semestre del año.
El convenio, a pedido del gremio, incorpora una cláusula de revisión como garantía frente a la suba de precios.
Sin embargo, la firma del entendimiento quedó atada a la negociación paralela entre el Ministerio de Transporte y los empresarios por el aumento de los subsidios del Estado al sector. Allí persisten desacuerdos: los dueños de los colectivos piden un ajuste en los subsidios mensuales que reciben.
Según fuentes del sector, el Gobierno les ofrece un adicional mensual de $ 5.000 millones durante el primer semestre. Pero ellos dicen que necesitan una recomposición de $ 27.000 millones. La diferencia es bastante amplia, $ 22.000 millones. Esas discrepancias demoran la firma de la paritaria sectorial, por la que ahora el gremio amenaza con medidas de fuerza.
FUENTE: Clarín