La gente se volcó masivamente a las calles para ver a Francisco
El Papa recorrió diversas zonas de Santiago en su papamóvil. Además, fue multitudinaria la misa celebrada en el parque O' Higgins.
Los chilenos y visitantes de otros países, a diferencia de lo ocurrido el lunes, se volcaron masivamente a las calles para seguir al papa Francisco, quien recorrió diversas zonas de Santiago en su papamóvil.
Además, fue multitudinaria la misa celebrada en el parque O Higgins, aunque voceros de la Iglesia Católica chilena destacaron que apreciaban menos gente que en 1987, cuando visitó el país el papa Juan Pablo II.
El feriado nacional dictado en la región Metropolitana ayudó a que la gente se volcara masivamente a las calles.
“Vinimos con toda mi familia, estamos bajo el sol hace dos horas esperando pero todo vale la pena por ver a Francisco”, comentó Walter Ulloa, del barrio Bella Vista.
Los 400.000 fieles, según estimaciones oficiales, que asistieron esta mañana a la Santa Misa en el Parque O’Higgins y los miles y miles de personas que se volcaron a las calles de Santiago, cambiaron el clima de expectativas, que hasta ayer era frío y sin gran concurrencia en las avenidas.
Asimismo, aparecieron una gran cantidad de vendedores ambulantes con banderas, calendarios, pañuelos, remeras, velas y todo tipo de souvenirs que hasta ayer no se veían por las calles del centro de la capital chilena.
“Salimos hoy porque la gente antes no compra, y el permiso para vender lo teníamos solo hoy y mañana. Si no vendemos todo, tendremos que rematar”, explicó una de las vendedoras callejeras.
El punto central de la concurrencia fueron los alrededores de la plaza histórica, la Nunciatura Apostólica y el Santuario del padre Hurtado, aunque cientos de chilenos y visitantes también aguardaron el paso de Francisco por alguno de sus tantos recorridos.
Incansable y bajo un sol abrasador, el Papa saludo en todo el trayecto, sonriente y amable a cada lado de las arterias, en medio del fervor que brotó en la capital de Chile.

