La CGT llamó a profundizar la lucha: "Se terminó la paciencia, señor Presidente"
La central obrera realizó un acto en Plaza de Mayo, previo al Día del Trabajador rechazando la reforma laboral. Hablaron los tres integrantes del triunvirato: Jorge Sola, Cristian Gerónimo y Octavio Argüello.
En la previa del día del trabajador, la CGT se movilizó este jueves a Plaza de Mayo para mandarle un mensaje al Gobierno: "Se acabó la paciencia", advirtieron y llamaron a profundizar los conflictos en caso de que continúe el ajuste y se insista con la reforma laboral. También hubo un llamado de unidad para los empresarios nacionales y las pymes y una convocatoria de cara al 2027. "Queremos ir hacia un nuevo contrato social, donde la justicia social sea central en un nuevo programa de gobierno", afirmaron.
La Confederación General del Trabajo (CGT) sale a la calle en un escenario distinto al que tenía en mente cuando lanzó la convocatoria el 1 de abril. En aquel momento, la central obrera contaba con un fallo cautelar que había frenado el núcleo de la reforma laboral. Sin embargo, en los últimos días la Cámara de Apelaciones del Trabajo revirtió esa medida y reconfiguró el tablero, dejando en una posición más incómoda la estrategia sindical para bloquear la ley.
La movilización frente a la Casa Rosada era un desafío para una CGT golpeada por los reveses judiciales. Debía mostrar fortaleza ante el Gobierno y, también, ante los sectores sindicales y políticos que la acusan de tibieza ante el avance de la reforma laboral y el agravamiento social. En parte, el objetivo fue cumplido. Llenaron (aunque con algunos blancos) la media plaza que fue habilitada para ocupar y las calles aledañas.
Los discursos de los tres secretarios generales Jorge Sola, Cristian Jerónimo y Octavio Argüello dejaron dos mensajes centrales: ya no se aguanta más el ajuste y llamaron a construir una alternativa política que tenga a la justicia social como eje. Claramente, la expectativa está puesta en 2027. Con Javier Milei, no hay esperanza. "Es un gobierno que divide. QUe lleva la palabra destrucción como estandarte", resumió Sola.
Mensaje al Gobierno
Argüello (Camioneros) fue el más duro. "Tenemos que decir basta a este gobierno corrupto y explotador. Lo tenemos que hacer en Unidad. Convocamos a todos los trabajadores, a todo el pueblo en su conjunto, vayamos a profundizar los conflictos, se terminó la paciencia señor Presidente", lanzó cuando le tocó hablar. Tras sus dichos se generó la expectativa del anuncio de un nuevo paro general, pero finalmente no se concretó. Aunque, como es costumbre, la CGT dejó esa carta sobre la mesa.
Llamó la atención que no se nombrara al presidente Javier Milei, como si quisieran diferenciarse de su estilo confrontativo y agresivo. Prefirieron dirigirse al Gobierno, al que calificaron de "encerrado" y "divorciado del diálogo", cuyo accionar sólo busca dividir y quitar derechos con la reforma laboral. Sí intentaron discutirles el concepto de libertad. Jerónimo les advirtió: "Este no es el camino de una Argentina inclusiva. No hay libertad cuando no se llega a fin de mes. Venimos para ponerle un limite a este modelo que excluye, deja afuera a millones de argentinos".
Pablo Moyano presiona por un paro nacional
En la antesala del acto central en Plaza de Mayo, el dirigente camionero Pablo Moyano lanzó duras críticas contra la política económica del gobierno de Javier Milei y advirtió sobre la posibilidad de profundizar el plan de lucha sindical.
El referente gremial planteó que la movilización no solo conmemoró el Día del Trabajador, sino que reflejó el malestar frente a la situación económica actual, caracterizada, según su diagnóstico, por la inflación, el desempleo y el cierre de empresas.
“No hay un futuro que una familia pueda proyectar. Todo este desastre económico que está llevando el presidente y su banda está produciendo esta marcha”, afirmó.
Moyano insistió en que la protesta no debe quedar en un hecho aislado y pidió avanzar con nuevas acciones. En ese marco, reveló tensiones dentro de la propia dirigencia sindical. “Creo que hay un debate interno donde la gran mayoría está pidiendo un paro nacional”, sostuvo, aunque aclaró que una decisión de ese tipo deberá ser consensuada dentro de la conducción de la central obrera.
El dirigente rechazó los planteos oficiales sobre la situación del empleo y apuntó directamente contra la gestión nacional. “Se están cerrando las empresas, los compañeros pueden dar un pantallazo de lo que pasa en los barrios populares. Es una vergüenza, nos toma el pelo”, expresó.
También cuestionó la postura del Ejecutivo frente a distintos sectores sociales y su enfoque sobre las reformas estructurales.
En relación con la reforma laboral, Moyano fue especialmente crítico y la definió como un intento de “blanquear la esclavitud”. Además, apuntó contra dirigentes del propio espacio político.
“Traicionaron al peronismo. Ellos votan y se borran”, dijo en referencia a gobernadores y legisladores que acompañaron iniciativas impulsadas por el oficialismo.