Jujuy | Ceremonia

Renovar energías: "El que pasa agosto pasa todo el año"

La ceremonia a la Madre Tierra en el mes de agosto es uno de los rituales más importantes del calendario andino que aún perdura en los espacios urbanos. El aroma a incienso y el dar gracias con la ofrenda, son parte del renovar ciclos. Mejores siembras y mejores cosechas.
  • A la Madre Tierra se le ofrenda y se la celebra con alegría para renovar nuestro vínculo con ella y con el nuevo ciclo.
  • Es una invitación a pensar en el plano espiritual e intangible de nosotros mismo y de la tierra que habitamos.
  • La pandemia nos vino a enseñar que el ser humano estando solo no se siente bien, que necesita del otro, del contacto, del abrazo, del compartir.

La Ingeniera Magda Choque Vilca se refirió a la importancia de renovar las energías durante este mes de agosto, en su relato destacó que se trata de una ceremonia milenaria, ancestral y comunitaria que pone en valor la identidad y el sentido de pertenencia de los jujeños.

La ofrenda, el ritual, la ceremonia que uno tiene con la Pachamama es un sentimiento que va acompañado de un pensamiento. La ofrenda, el ritual, la ceremonia que uno tiene con la Pachamama es un sentimiento que va acompañado de un pensamiento.

Magda mencionó que se siempre que ofrendamos algo proyectamos algo y esta celebración se trata de eso, de dar gracias por lo que tenemos a través de la ofrenda tangible: las bebidas, comidas, flores, dulzuras; y también del acto de sahumar nuestro hogar y nuestros cuerpos, renovar las energías para pedir por el nuevo ciclo.

Agosto, mes de la Pachamama: "es una celebración comunitaria"

Es como hacer un alto en el camino y pensar en reiniciar nuestra relación con los alimentos, con el ambiente con los otros. Es sentirnos en comunidad, es tener el terruño de uno presente en esa ofrenda. Es como hacer un alto en el camino y pensar en reiniciar nuestra relación con los alimentos, con el ambiente con los otros. Es sentirnos en comunidad, es tener el terruño de uno presente en esa ofrenda.

En otro fragmento resaltó la carga energética y espiritual que representa esta celebración y afirmó que es una invitación a pensar en lo intangible, es decir, todo aquello que no esta en el plano material.

Aunque no estemos juntos físicamente este ritual nos une como comunidad, uno piensa en la familia. Aunque no estemos juntos físicamente este ritual nos une como comunidad, uno piensa en la familia.

Para finalizar, Magda, señaló que la pandemia nos vino a enseñar que el ser humano solo no se siente bien, que necesita del otro, del contacto, del abrazo, del compartir.