Jujuy | Caso Milagro Sala

Robo de dinero para viviendas: Balconte despegó a la contadora Gutiérrez

En un pasaje de su explosiva declaración, la diputada desligó de cualquier ilícito a la empleada del IVUJ, quien permanece detenida por fraude a la administración pública. 

La diputada sampedreña Mabel Balconte, ex integrante de la red de organizaciones sociales que lideraba Milagro Sala, prendió el ventilador e involucró a una docena de funcionarios y dirigentes en su explosiva declaración indagatoria ante el juez Gastón Mercau, el pasado viernes 22 de abril. 

Balconte implicó en una cadena de ilícitos cometidos con el fin de sustraer dinero público para la construcción de viviendas a personajes políticos que van desde Máximo Kirchner hasta el ex gobernador Eduardo Fellner.  

Sin embargo, cuando fue consultada por la participación de la contadora Marta Gutiérrez, jefa del departamento financiero del Instituto de Viviendas y Urbanismo de Jujuy, Balconte atinó a decir: “No, Marta era sólo la contadora”. 

Cuando le preguntaron si la empleada recibió algún pago o recompensa por autorizar los pagos a los cooperativistas, la diputada sampedreña aseguró que no le consta. 

En medio del escándalo por el supuesto viaje con valijas de dinero a la quinta de Olivos, la afirmación de Balconte sobre Gutiérrez pasó casi inadvertida. 

Sin embargo, para sus familiares el testimonio de la ex dirigente tupaquera ante jueces y fiscales tiene un gran valor. 

La empleada permanece detenida desde hace 35 días y sus allegados consideran que se trata de una gran injusticia por tratarse de un “perejil”. 

El juez Mercau ordenó la detención de Gutiérrez debido a que su firma aparece en los cheques que cobraban los cooperativistas, quienes luego sacaban del circuito legal el dinero con un destino incierto. 

Sin embargo, quienes conocen el funcionamiento del IVUJ durante el período en que Eduardo Fellner y Milagro Sala manejaron el poder político en la provincia, sostienen que difícilmente una empleada podría haber objetado el accionar de los cooperativistas en el edificio de calle Güemes. “Incendiaban todo”, aseguran en los pasillos de Viviendas. 

En un fragmento de su testimonio ante la justicia, la diputada Balconte reconoció que las cosas funcionaban de esa forma. “Si nosotros no los puteábamos, pensaban que teníamos algún arreglo privado con ellos”, aseguró ante jueces y fiscales Balconte. 

La familia de la contadora pugna por su liberación y se aferran a testimonios como el de Balconte para exigir justicia.

Afirman que, a sus 60 años, sufre de problemas de salud y un profundo pozo depresivo por la situación en la que le toca estar. 

Además, ponen a disposición sus bienes para demostrar que de ninguna manera participaron del festival de corrupción que sacó dinero del estado y dejó miles de casas sin construir. 

La justicia por ahora, no los escucha.