Un gendarme admitió que entró armado a la zona ocupada por los mapuches
A 46 días de la desaparición de Santiago Maldonado, continúan apareciendo declaraciones que sorprenden y mueven la escena judicial en Esquel. Muy atrás ha quedado la afirmación de que los interrogatorios internos hechos por Gendarmería Nacional no arrojaron elementos contradictorios ni sospechosos. También envejeció rápidamente el dato de la comandancia que indicaba que los agentes jamás llegaron al río Chubut. Los detalles entregados por la comunidad mapuche sufren del mismo mal.
Las contradicciones e inexactitudes afloran cada día. Ahora se sabe que los gendarmes lanzaron piedras, dispararon armas antimotín y llegaron al río. De lado indígena quedó probado que el testigo clave, Matías Santana (que dijo haber visto como tres agentes se llevaban a Maldonado), describió situaciones que chocan entre sí.
La última novedad del caso es que está confirmado que uno de los gendarmes que ingresó a la zona ocupada por los gendarmes en Cushamen estaba armado con su pistola 9mm. Pero en total podrían sumarse otros tres casos en similares condiciones.
El dato de los gendarmes armados contradice la información original de la fuerza en la cual se negaba que hubiera personal con armas de fuego dentro y fuera del lugar en el que se produjo la persecución a los manifestantes que habían cortado la ruta, entre los que pudo haber estado Santiago Maldonado.
Fuente: Clarín