Modifican la ley de nocturnidad: “Que las comparsas se queden tranquilas”
El vicegobernador afirmó que la polémica ley tuvo “un exceso de reglamentarismo” que inquietó a quienes organizan mojones en la quebrada; como consecuencia el gobernador firmará un nuevo decreto para modificar el anterior.
El estado de alerta en el que se manifestaron las comparsas que le dan vida al carnaval en la quebrada jujeña llegó a oídos de las máximas autoridades provinciales.
Tal es el valor cultural que los funcionarios le reconocen al carnaval en Jujuy, que se convirtió desde hace meses en una cuestión de estado.
La ley de nocturnidad fue el elemento que disparó la polémica. Con la intención de contener el descontrol y los excesos que muestra la noche en la provincia, los legisladores entendieron que no podían trabajar en una norma que regule la diversión sin abarcar el célebre carnaval.
En ese punto introdujeron controles y reglas que, una vez aprobada la ley, fueron endurecidas por los funcionarios en Casa de Gobierno que tuvieron el deber de reglamentarla.
Los trascendidos indican que el ministerio de gobierno tuvo mucha influencia en la redacción de la reglamentación.
Lo cierto es que se introdujeron controles y obligaciones a los responsables de las comparsas, que suelen organizar los rituales clásicos como el desentierro del carnaval, sin un objetivo de lucro.
Sin embargo, las nuevas normas les exigían, por ejemplo, la instalación de baños químicos, la prohibición de convidar la tradicional “vacuna” – una bebida alcohólica que los anfitriones en cada comparsa sirven como gentileza a los carnestolendos – y algunas exigencias más, todas ellas implicaban un gasto.
Los jefes de las tradicionales comparsas pegaron el grito en el cielo, y al parecer, el gobierno los escuchó.
Según expresó el vicegobernador Carlos Haquim, la semana entrante será el propio gobernador Gerardo Morales quien promueva un nuevo decreto reglamentario que no atente contra las costumbres de las comparsas y estampará su firma en él.
“La intención siempre ha sido la de facilitar la expresión cultural de la gente”, dijo Haquim, quien consideró que la norma tuvo “un exceso de reglamentarismo que ha generado confusión en el sentido de los horarios, venta de bebida, autorizaciones a este tipo de expresiones”.
“Lo hemos conversado con el gobernador, nos estamos juntado para sacar un decreto reglamentario que le de tranquilidad a la gente”, indicó, aclarando que “las expresiones culturales sin fines de lucro no tienen ningún problema, van a seguir siendo como ha sido siempre”.


