Impuestos al Carnaval, el gobierno hace negocios con la cultura
- Asediada por la inflación, la celebración del carnaval en Jujuy implica un gasto que no todas las comparsas pueden afrontar.
- Entre impuestos municipales y provinciales los organizadores notan aumentos del 100%.
Febrero jujeño propone históricamente un calendario de festejos tan intenso como compacto, veintiocho días entre desentierros, corsos, jueves para compadrear/madrear sin respiro, eventos pensados para dejar gargantas hidratadas y bolsillos secos, porque lamentablemente la inflación no respeta siquiera la tradición. Todo lo relacionado al carnaval se encarece, ya sean artículos típicos de temporada o cargas impositivas asfixiantes.
Distintas organizaciones, asociaciones, comparsas y locales bailables, afirman que el aumento de los impuestos ronda un 100% comparado con el carnaval 2022. A esto debe incorporársele insumos, bebidas, caché de grupos musicales, seguridad, entre otros.
Un local, con capacidad para 200 personas debe pagar aproximadamente $250.000, solo en impuestos para una jornada de jueves de comadres. Mientras que un espacio para 800 personas abona $635.000. Incluye: extras por oficiales de policía, habilitación municipal, SADAIC, AADI CAPIF, bomberos, entre otros servicios o permisos.
Entre los costos e insumos obligatorios debe sumarse un servicio de sonido con DJ cuyos honorarios rondan los $50.000 - $70.000 para un grupo reducido, mientras que el papel picado, talco, serpentina y albahaca aumentaron 100%, acumulando $80.000 para un evento de estas magnitudes.
Cada evento celebrado debe cumplir con requisitos exigidos por la autoridad municipal, policial, bomberos, cuyos permisos lógicamente también aumentaron de precio. Una queja típica de los organizadores radica en el doble pago de impuestos debido a la extensión horaria: una habilitación diurna hasta las 20.00 y otra nocturna hasta las 05.00 horas; el estampillado para Registro de Expendedores de Bebidas Alcohólicas (REBA) por día cuesta $1.500 según la última ordenanza aprobada, las fuentes consultadas señalan que no han podido recuperar el depósito de garantía efectuado para los festejos 2022 un problema recurrente desde que fuere incorporado el Anexo I de la Ley N° 6009 hace siete años atrás.
Un año atrás el presidente de la comparsa Los Caprichosos (Tilcara) criticaba severamente la lógica recaudatoria del gobierno provincial, perjudicando el espíritu de una fiesta que en la mencionada Ley es nombrada como "ancestral y popular", aunque a su criterio no guarda correlato con el nivel de impuestos que deben afrontar. Recientemente Raúl Sajama, vice presidente de la comunidad Angosto de Perchel, se refirió en términos similares al manejo burocrático del carnaval, entendiendo que "la mercantilización del evento atenta contra los derechos culturales del pueblo jujeño".
El sector gastronómico, evidencia gran alza en sus precios, la tradicional comida: el plato de picante de pollo alcanza los $1000 por persona. Hay que contabilizar elementos descartables como hielo, elementos de limpieza, en algunos casos alquiler de vajilla y sillas.
Los grupos musicales y bandas en vivo jujeños son infaltables en el jueves de comadres, los organizadores comentan que el caché de los mismos ha sufrido un encarecimiento exponencial par el corriente año. Artistas emergentes rondan los $10.000 por actuación, hasta los más convocantes con un precio de $370.000 por 40 minutos de show.
Desde el sector afirman que este año realizan el festejo por “mantener la tradición” y no por generar una ganancia, ni por ser económicamente redituable. Comparsas optan por la búsqueda de auspiciantes para sus remeras, impresión de entradas o publicidad en pantallas en medio de los espectáculos. Las entrevistas realizadas un año atrás con las comparsas quebradeñas daban cuenta de un costo de organización estimado de $250.000 por baile. El relevamiento de precios actualizado dispara ese monto hasta los $550.000 mínimo (+120%) pensando en un baile de 200 personas aproximádamente.
Aunque se encarecieron, las entradas con un valor de $3.000 no llegan a equilibrar la balanza de ingresos-egresos a pesar del aumento interanual, puesto que incluyen comida, vacuna, artículos de fiesta, entre otros.