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Lo que dejaron los festejos en Argentina

A pesar de que la caravana se extendió por menos tiempo del que se esperaban, los festejos por el regreso de la Selección con la Copa del Mundo de la FIFA dejaron algunas perlitas dignas de mención.
  • A pesar de que la caravana de la Selección Argentina de Fútbol fue interrumpida por distintas razones, entre los festejos hubo algunos hechos dignos de mención.
  • Los protagonistas fueron tanto los jugadores como dirigentes y el público que los esperaba en Buenos Aires.

A pesar de que la caravana en colectivo de la Selección Nacional de Fútbol fue interrumpida por diversas razones y duró menos de lo que se esperaba, los festejos en Buenos Aires dejaron muchas situaciones dignas de mención.

  • Hubo más de 5.000.000 de personas en los festejos en Buenos Aires.
  • La caravana duró aproximadamente 4 horas, hasta que se decidió regresar a los jugadores y el cuerpo técnico a Ezeiza en helicóptero.
  • Una fanática de la Selección fue una de las tantas que tuvo que cumplir una promesa y se la vio completamente desnuda cerca de la zona del Obelisco.
  • Otro seguidor acérrimo (tatuador de profesión) dejó marcar en su piel la Copa de la FIFA…en medio de los festejos.
  • Un hombre “se fue de mambo” y festejando arrancó la cabeza de un semáforo y la arrastró por varias cuadras (fue repudiado en las redes, al igual que la mujer mencionada anteriormente).
  • Alejandro “Papu” Gómez regaló dinero a los hinchas, arrojando un fajo desde el autobús de la Selección.
  • Dos hinchas intentaron colarse en el vehículo de la Selección saltando desde un puente. Solo uno de ellos lo logró; lo único que se sabía del restante es que tenía traumatismo de cráneo.
  • Hinchas rompieron la puerta del Obelisco para ingresar y subir hasta la cima al menos en dos ocasiones.
  • Claudio Fabián “el chiqui” Tapia lamentó que la caravana no haya podido llegar hasta el Obelisco.
  • Aproximadamente a las 19:00 ya no quedaba ningún jugador de la Selección de la AFA en Ezeiza; incluso algunos de ellos, como Messi y Di María, ya habían regresado a sus provincias de origen.