Diciembre parece no terminar nunca para el piloto argentino. Comenzó con aquellas carreras con sabor amargo, en el medio, un paso fugaz por la sede de Williams y por su casa en Madrid, compromisos comerciales y un regreso a la Argentina donde tuvo tiempo para disfrutar con sus seres queridos y levantar el Olimpia de Oro. Además, dio un gran salto en su vida: egresó del colegio secundario.