El rastro de los delincuentes y los vehículos robados conectó puntos muy distantes de la geografía nacional. Cuatro de las motos recuperadas pertenecían a dueños damnificados en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, quienes habían sufrido el robo de unidades de gran valor comercial: dos motocicletas marca KTM modelo RC 200 y otras dos de la reconocida marca Royal Enfield modelo Himalayan.
Por su parte, el quinto vehículo de la lista, un automóvil Toyota Etios, había sido sustraído en la propia ciudad fronteriza de La Quiaca.
Tras una serie de investigaciones criminales a ambos lados de la frontera, las fuerzas de seguridad lograron detectar y secuestrar las unidades en territorio boliviano, desbaratando la ruta de comercialización que el narcotráfico o las bandas de contrabando suelen utilizar con los vehículos robados en Argentina.
La entrega de las llaves y la restitución de vehículos formal se llevó a cabo en medio de un fuerte despliegue sobre el Puente Internacional "Horacio Guzmán", el paso clave que une La Quiaca con Villazón.
El éxito del operativo puso de relieve la importancia de la cooperación binacional entre las policías y fiscalías de Jujuy y del Departamento de Potosí, quienes en los últimos meses unificaron criterios para frenar el libre tránsito de las bandas delictivas en la zona de frontera.
Tras el reencuentro con los rodados, la Justicia continuará con las líneas investigativas para determinar cómo lograron sortear los controles fronterizos.