Biden viaja a Israel en medio de negociaciones para evitar una escalada regional del conflicto
En medio de crecientes temores a un escalada en Medio Oriente de la guerra entre Israel y Hamas, el presidente de Estados Unidos, Joe Biden, viajará este miércoles a Israel para brindar una contundente señal de respaldo al principal aliado de Washington en la región y avanzar en un plan para contener la brutal crisis humanitaria desatada por el conflicto.
El viaje de Biden fue anunciado por el secretario de Estado, Antony Blinken, desde la embajada de Estados Unidos en Jerusalén luego de una maratónica reunión que se estiró por ocho horas con el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, y su gabinete de guerra. Blinken dijo también que, a pedido del gobierno norteamericano, Estados Unidos e Israel acordaron desarrollar un plan que permitirá que la ayuda humanitaria de otros países y las organizaciones multilaterales llegue a los civiles en la Franja de Gaza, incluida la posibilidad de crear áreas para mantener a los civiles fuera de peligro.
La Casa Blanca amplió luego que Biden también viajará a Ammán, Jordania, donde se reunirá con el Rey Abdullah, el presidente egipcio Sisi y el presidente de la Autoridad Palestina, Mahmoud Abbas y reiterará que “Hamas no defiende el derecho del pueblo palestino a la dignidad y la autodeterminación” y “discutirá las necesidades humanitarias de los civiles en Gaza”.
El anuncio del viaje de Biden llega ante la inminente invasión de Israel a la Franja de Gaza en respuesta al ataque terrorista de Hamas, y luego de que la administración de Joe Biden retocó su discurso este último fin de semana sobre el conflicto en Medio Oriente para elevar la presión sobre el gobierno de Netanyahu y moderar la contraofensiva israelí, que quedó bajo fuertes críticas por las víctimas civiles y el impacto que ha tenido sobre los palestinos.
Biden dijo por primera vez en una entrevista con el programa 60 Minutes difundida este último domingo por la noche que hay “estándares” que siguen los países democráticos, y que sería un “gran error” que Israel volviera a ocupar la Franja de Gaza, de la cual se retiró en 2005. Biden diferenció además al pueblo palestino de la organización terrorista Hamas, una distinción que ya había remarcado durante la semana.
“Tengo confianza en que Israel actuará según las reglas de la guerra. Hay estándares que las instituciones y los países democráticos siguen. Así que estoy seguro de que los inocentes en Gaza tendrán la posibilidad de tener acceso a medicinas, alimentos y agua”, dijo Biden en su entrevista. “Hamas y los elementos extremistas de Hamas no representan a todo el pueblo palestino”, remarcó el mandatario.
Las declaraciones de Biden cerraron un fin de semana en el cual sus dos principales funcionarios de política exterior, Blinken y el asesor de Seguridad Nacional de la Casa Blanca, Jake Sullivan, reforzaron matices en el discurso de Washington al ofrecer dos mensajes muy nítidos: Israel debe respetar las reglas de la guerra y el derecho internacional, y se debe garantizar la seguridad de la población civil palestina, incluido su acceso a alimentos, agua y medicina. La primera reacción de la Casa Blanca había sido una condena directa y sin dobles lecturas al ataque terrorista de Hamas.
A la par de ese mensaje de Washington, la Unión Europea ofreció por primera vez una posición común en la cual, además de volver a condenar el ataque de Hamas, el bloque de 27 naciones dijo que Israel tiene derecho a defenderse “en consonancia con el derecho internacional y humanitario”, y además afirmó que “impedir la escalada regional de este conflicto resulta crucial”.