Jujuy | Bicentenario

Lo mejor de una jornada histórica para Humahuaca

Jujuy y Tucumán fueron las dos provincias del interior que brillaron en los festejos por el Bicentenario de la Independencia. La vigilia en Humahuaca fue concebida como un gesto simbólico para comenzar con la reparación histórica al pueblo que más peleó para sostener el nacimiento del país.

“En Humahuaca iniciamos el camino”, gritó el presidente la nación, Mauricio Macri, ante la multitud que soportaba el frío, en la noche de la vigilia para esperar la llegada del Bicentenario de la Independencia, los 200 años de aquella declaración que fue proclamada por el Congreso de Tucumán el 9 de julio de 1816, pero sostenida durante 9 años más con la sangre del pueblo jujeño. 

Jujuy fue teatro de operaciones durante la guerra de hace dos siglos. Los 124 combates entre realistas y patriotas que recordó el presidente ante la prensa en el ingreso del Hotel Municipal de Humahuaca, fueron el motivo del reconocimiento que le hizo el país al pueblo jujeño la histórica noche del 8 de julio de 2016. 

Por eso el monumento a los héroes de la independencia será declarado monumento histórico nacional y se convertirá en otro orgullo de los humahuaqueños reconocido por el país y el mundo. 

El ascenso post mortem del Coronel Manuel Eduardo Arias al grado de General, es el otro gesto simbólico que acompaña este bicentenario especial para los jujeños. 

“Fue más picante que Güemes”, dijo con gracia el gobernador Gerardo Morales, seguramente uno de los artífices de que el gobierno nacional se aboque a esta reparación histórica tantas veces reclamada. 

La entonación del Himno Nacional Argentino a la medianoche quedará en el recuerdo de una generación de jujeños, que seguramente tengan esperanzas en que la reparación recién comience. Y que los enormes gestos simbólicos, para nada menores, de este bicentenario de la patria logren concretar el anhelo de los próceres de hace 200 años: una mejor calidad de vida para sus pueblos.