Belleza

Anís para las arrugas: el nuevo bótox natural

¿Anís para las arrugas? Efectivamente. Te vamos a contar porqué el anís es el nuevo bótox natural.  Sigue leyendo porque quizá estemos ante un nuevo y eficaz ingrediente antiarrugas.

Nosotras también nos quedamos un poco sorprendidas ante este nuevo antiarrugas, pero lo cierto es que el uso del anís para las arrugas no es una nueva tendencia. Bueno, no técnicamente porque el anís lleva utilizándose en pieles maduras para prevenir y reducir las arrugas desde hace años. Muchos años. Lo que pasa es que ahora vuelve a salir a escena y los cosméticos están preparando nuevas fórmulas para incorporarlo a su ‘receta’. ¿Por qué? Porque es natural y porque funciona.

La principal razón es porque el anís tiene propiedades sedantes, por lo que relaja los músculos del rostro y previene que se marquen las líneas de expresión.¿Conclusión? A largo plazo, si reduces las líneas de expresión, reduces el riesgo de tener arrugas.

Sin embargo, os preguntaréis: entonces ¿sólo sirve para prevenir? ¿y si ya tengo arrugas y quiero disimularlas? El anís no solo sirve para prevenir las arrugas sino que las reduce y las elimina. Y es que, esta especia incrementa la producción natural de colágeno en la piel. Supongo que ya habréis oído hablar del famoso colágeno, pero para quien todavía no esté muy familiarizado con él, se trata de una molécula que forma fibras para mantener la piel (los tejidos) estirada, lisa y tersa. Por tanto, si aumentamos el colágeno de manera natural con anís, ayudamos a moldear y aumentar el grosor de la piel en las zonas hundidas. Es decir, ‘subimos las arrugas’ y conseguimos una piel más uniforme. 

Lo mejor de este antiarrugas es que lo puedes encontrar en cualquier lado y a un precio más que asequible. Te proponemos hacer tu propia mascarilla con anís. Con ella lograrás una piel hidratada, tersa y libre e imperfecciones (se utiliza para eliminar el acné y sus marcas) en una semana.

Necesitas:

Calienta agua hasta que hierva y échala en una taza. Déjala reposar un minuto y agrega los 40 gramos el anís (dos cucharadas aproximadamente). Tápalo durante 10 minutos y, cuando se enfríe colócalo sobre el rostro. Puedes hacerlo empapando un algodón o directamente con la yema de los dedos. No necesita aclarado, aunque puedes lavar con agua y aplicar, posteriormente tu crema de noche habitual. Aplícalo diariamente durante una semana y ¡notarás los resultados!

Además de ser un bótox natural, el anís es famoso por sus propiedades digestivas. Es un remedio ancestral contra el dolor de tripa, los gases y la acidez. En su composición se encuentran antiespasmódicos y sedantes por lo que cualquier dolor de estómago se puede paliar con anís de forma natural. Podríamos decir que no cura el problema estomacal, pero sí el dolor que éste provoca. Además es muy útil para calmar los típicos nervios que cierran el estómago. El anís relajará el músculo, abrirá el apetito y además, acaba eficazmente con los gases producidos por una mala digestión. ¿Qué más se le puede pedir a una planta tan rica?

 

Fuente: estasdemoda.