Travesía Cultural

Belgraniana VIII



MANUEL BELGRANO EN SU MONUMENTALIDAD, CASOS DE JUJUY


La Licenciada en Ciencias Antropológicas y Dra. en Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires, Alicia Ana Fernández Distel, nos comparte un rico estudio acerca de los monumentos de Belgrano en Jujuy. Nos habla del hacer de la escultura, del proceso requerido por el artista escultor Fernández Mar para la representación del prócer y esclarece la visión de los mismos.

Gracias, Alicia, por esta mirada que nos enseña algo más del proceso artístico.


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A nivel escultórico, al momento de representar un prócer en tres dimensiones, es decir vulgarmente “hacer una figura en bulto”, hay tres opciones básicas que a su vez ofrecerán variantes: de cuerpo entero sentado o montado, su cabeza y/ o busto, su relieve (total o de medio perfil)

Todas estas posibilidades se pueden plasmar en materias plásticas (arcilla, yeso, cemento…) o en materiales rígidos como sería la piedra, incluido el mármol.

Esta última variante se ha hecho tan célebre que a veces se oye: “este héroe merece el mármol”, aunque también la misma frase se traslada al decir “tal o tal prohombre debería estar en el bronce”. Que es lo mismo que decir: tal prócer debe pasar a la posteridad, simplemente porque esas materias indelebles resisten los siglos.

En el caso de la figura en bronce, es de aclarar que antes de implantarla (aun en el taller del escultor) ella pasó por fases plásticas, es decir la arcilla, el yeso, la cera. Esta última materia no había sido nombrada porque sólo es una etapa en el “colado” del bronce líquido, ardiente.

Cuando la efigie está en su primera etapa, la de la arcilla, ha de recibir más atención por parte del escultor. Es la oportunidad única para plasmar rasgos, modificar expresiones del rostro, cambiar detalles de la vestimenta. Es el momento en que el escultor debe asesorarse sobre los detalles más íntimos en el ciclo vital del representado, máxime si se trata de un héroe de épocas en que no existía la fotografía, el cine y la televisión.

Que un escultor pase días leyendo sobre la historia del héroe a representar, que acuda a museos históricos a observar armamentos de época y trajes de gala, que profundice en la numismática y heráldica antiguas, que contemple otros monumentos o pinturas realizados por colegas; resumiendo: que se asesore y compare son circunstancias ineludibles.

Respecto al monumento al General Belgrano en Alto La Viña, barrio panorámico de San Salvador de Jujuy, es hora de contarles que no pasó de ser un mero proyecto . Fue encargado en 1972, por el dueño de los loteos Don Jorge Pasquini López al escultor Nicasio Fernández Mar (Buenos Aires 1916-Jujuy 1979). A tal fin separó una curva del camino de ascenso al loteo, coincidiendo con el lugar en que la empresa de Aguas de la época colocaba dos grandes cisternas.

No se realizó un concurso nacional de maquetas, aunque el citado escultor presentó varias opciones: un Belgrano a caballo portando la flameante bandera argentina y por atrás un panel rectangular liso semi-curvo con una alegoría, o un Belgrano de a pie, con su capa y su sable (el tercio de la maqueta se halla hoy en el Museo Histórico de Jujuy).

De la primera opción había dos variantes: usar el medio perfil y realizar esa figura ecuestre en un relieve que apoyase sobre una placa plana, o hacer la figura ecuestre en bulto como antes se describió con fondo de placa curva. Ambas variantes coincidían en que sobrevolaba a Belgrano a su costado, una alegoría de la Libertad Civil acariciando la bandera blanca que El General obsequiara a Jujuy por su heroicidad.

La elección de Fernández Mar para este necesario homenaje, se derivaba de que el escultor, porteño él, ya había hecho el retrato de Belgrano para la Sala de la Bandera y las 4 figuras simbólicas de las 4 virtudes del ciudadano para misma Sala en la Casa de Gobierno de la Provincia de Jujuy. Corría el año 1960.

Las circunstancias del cómo y el cuándo, sin embargo, no estaban claras. ¿Quién solventaría el trabajo del escultor, quién se haría cargo de la faz ingenieril del proyecto y con qué fondos? Un gran propulsor del proyecto era, desde lo histórico-científico, el escritor Félix Infante, quien había entrado en contacto con el artista cuando en la ENET Nª 1 se fundió al bronce el monumento al canónigo Gorriti. Para entonces, Infante era directivo de la ENET.

Al observarse que el monumento nunca se haría, Félix Infante, ya como Director del Museo Histórico de Jujuy, recibe entre sus colecciones al tercio del General Belgrano, en yeso, que fuera parte de la maqueta del frustrado monumento. Por su parte Pasquini López había avanzado construyendo la estela central fuertemente cimentada, sobre la cual se asentaría el conjunto escultórico. Completó la acción haciendo traer desde la puna, bloques de ónix que debían cubrir alguna parte de la estructura.

Continúa.


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