La historia de una jujeña que hace patria en la Antártida
“No está frío, hacen -4° C y el sol acá es como el de Jujuy, pega fuerte”, nos cuenta Natalia Valderrama, quien hoy por hoy es la única mujer jujeña que se encuentra trabajando en la Base Marambio, que a su vez, es la única estación aérea argentina en la Ántártida.
A unos 4496 km de su Jujuy natal, Natalia Valderrama tiene en la Antártida un rol preponderante: es sub oficial de la Fuerza Aérea y es la encargada de dirigir nada más y nada menos que el tránsito aéreo de la Base Marambio.
A lo largo del año recibe vuelos de aviones de la Fuerza Aérea Argentina y su importancia radica en que es el punto de apoyo argentino en el que a través del modo aéreo, está capacitada para brindar a la comunidad antártica nacional e internacional las operaciones de apoyo a la ciencia, búsqueda y rescate, traslado de personal y cargas, lanzamiento de cargas y evacuación sanitaria.
Cuenta que allí la solidaridad entre compañeros es un valor fundamental. “Aquí no hay división de géneros, aquí todos estamos para el trabajo. En sí, toda la base hacemos agua, limpiamos caminos, hacemos guardia, pintamos. Es tarea común de todos, dónde no interviene la jerarquía y hasta los científicos hombres o mujeres se suman en la labor de cada día”.
Esa solidaridad también se traslada hacia las bases de otros países con quienes también conviven en la Antártida. “Entre todas las bases que estamos nos ayudamos, la base argentina está justo en el medio”.
En el Día Internacional de la Mujer, Natalia dice que es un privilegio trabajar en su puesto, de hecho este año será su segundo invierno. “La primera vez lo disfrute un montón y quise volver, se me dio y acá estoy nuevamente disfrutando de todo. Un privilegio porque ahora también son los 50 años de la Base Marambio”.
De su Jujuy querido recuerda a su familia, sus años de juventud en el Bachillerato n° 2, pero por sobre todo resalta la figura de su madre, de quien agradece que todavía puede disfrutar de su compañía cada vez que regresa.
Su misión en la Antártida concluirá en noviembre pero hasta que llegue ese día seguirá desempeñando su rol con toda la responsabilidad que significa.
“Hoy por hoy disfruto al máximo de todo lo que la vida me da. Uno dando recibe y yo recibo mucho afecto de mi provincia. Muchísimas gracias”, se despide.