¿Qué te pasa Lobo?
Es que Gimnasia viene en franca caída, considerando una levantada ostensible que tuvo sobre todo en condición de dueño de casa, parece que Gimnasia fuera de su reducto sufre de amnesia, lo que puede llegar a convertirse en miedo escénico.
Pasa que cuando un amala racha se presenta, uno se acostumbra a perder, aunque suene absurdo, pero dicho por grandes entrenadores que escudriñaron en el plano sicológico del vestuario.
Pero lo expuesto ante Flandria fue ciertamente de una pobreza franciscana y por eso la protesta de los hinchas que dicen tratarse de un equipo sin alma, de cierto, opinión muy cercana a una lamentable realidad. Solo de consuelo sirvió la autocrítica de Luis Vila, quién consideró haber jugado mal, para quedarse sin nada. Actitud que debería haber tomado su técnico, que salió con cara de enojado, decepcionado.
Igualmente, debería saber que, cuando se gana todos hablan, pero cuando se pierde, algunos prefieren el proverbial “No comment”, frase que acuño el Alfio Basile, con la diferencia que Gamboa le falta para alcanzar el prestigio del “Coco”.
La realidad del lobo es que intentó jugar a algo, pero terminó jugando a nada. El número de teléfono que utilizó comenzó siendo el 4-4-1-1 y aunque este se pase a la flexibilidad de un 4-4-2 o un 3-1-2, no consiguieron maquillar las defecciones individuales y el desconcierto general en lo colectivo. Por eso aunque su mote sea del “Lobo jujeño”, tuvo una tarde de “Perros”.
Cuatro derrotas y un empate, es la abreviatura de lo mal que la está pasando Gimnasia y Esgrima, que quiere volver a aquella tarde que le ganó a Atlético Paraná, en la que la última tarde que “mojó” el conjunto albiceleste.
Por último, da la sensación que los jugadores no se sintieran cómodos en su prestación individual y obviamente con la situación que se vive (o se padece). Pero también que el plan de “Mister” Gamboa, no logra la asimilación del equipo.
Bien lo decía Menotti, cuando afirmaba que lo primero es tener una idea, transmitirlo a los jugadores y que el jugador asuma un compromiso. Napoleón no era un táctico, pero si era un estratega, entonces hay que cambiar.
Sin embargo el técnico ya hizo la búsqueda y los cambios, pero el equipo anda “como bola sin manija”
El viernes a las 17:30 jugará con Juventud Unida de Gualeguaychú, ante un público que observará el partido “junando bajito” como dice el tango. Entonces Gimnasia deberá sacar fuerzas y fútbol, de donde no tenga, con el compromiso de ganar para amainar la bronca, pero también deberá convencer.
Hablando de Napoleón, vale citar otra de sus frases cuando decía“vencí pero me derrotaron, porque no se vence si no se convence”.