Los mismos errores para una nueva derrota
Con un buen primer tiempo el Lobo Jujeño se hizo protagonista desde los primeros minutos del juego. Pese a esto el delantero visitante Cucchi definió mal en dos oportunidades lo que le valió a los jujeños el cero en su arco.
Se vio un equipo intenso y muy vertical; Frezzotti y Morales cortaron el juego del equipo de Bianco y los volantes externos le dieron rápida salida. Así llego el gol del elenco de Herrera, Cordoba guapeo por derecha y cedió la pelota para que Bailone estampe el 1 a 0. Así empezaba a construir un juego favorable dominio de pelota que de a poco fue anulando las embestidas de juego que intento Diego Auzqui.
En la segunda mitad el elenco de Herrera fue preso de sus errores nuevamente. A los 15 minutos un yerro de Machuca quien no calculó el contacto con el balón dejó a Cucchi la definición servida, pateo la pelota dio en un palo y se metió en el arco de De Giorgi. Fue el uno a uno. Golpe anímico por lo que había hecho el local en el primer tiempo. Gimnasia de Jujuy no se resignó e intentó anotar la diferencia en el marcador pero fue ahí donde Bianco pidió a la última línea ahogar a Bailone y Contin, salieron un par de metros a cortar el camino de los delanteros.
El lobo mendocino quiso jugarle de contra pero se encontró nuevamente con un grosero error defensivo, López quiso entregar a Sánchez y el pase se cortó. Ahí reaccionó Cucchi que robó y se fue sólo para marcar el 2 a 1 final. Después los cambios Virreyra la tuvo en dos oportunidades, Freire y Sufi intentaron, pero todo quedó ahí. El destino estaba marcado para estos muchachos, el árbitro cerró el juego y el público otra vez reprobó con silbidos.
En conferencia el Dt fue exacto en sus conceptos; lo perdimos por errores nuestros.
A tener en cuenta, los hechos se produjeron en el ingreso donde tradicionalmente se ubica el micro del local entre la platea y la tribuna sur. En ese sector hay una cámara de seguridad que no funciona. Materia pendiente del club y de la policía que ya había considerado este un partido de alto riesgo.