Jujeña perdió un trasplante de riñón por no acceder al avión sanitario
Inicialmente, el plan de Rose era viajar en un avión comercial, pero solo había un vuelo a las 14:00 y llegaría tarde a su cita. La solución era acceder al avión sanitario jujeño.
Se comunicó con el ministro de Salud de la provincia, quien dejó a una médica de apellido Dipietro a cargo de Rose. Miguel Mamaní, Secretario General del Centro de Empleados de Comercio, puso a su disposición a Mary, que casi se convirtió en su asistente y la acompañó a Casa de Gobierno a solicitar el uso del avión sanitario provincial.
Allí, alguien le informó que tenía que concurrir a la oficina gubernamental en calle San Martín entre calles Otero y Sarmiento; en ese lugar, otra empleada le dijo que tenía que pagar “ya” 4.000 dólares para usar el avión.
Más tarde, Mariana, de CUCAIJUY, la llamó para decirle que el CUCAI había cancelado su viaje y operación porque otra persona había sido convocada y llegó a la cita.
Rose no tenía 4.000 dólares, pero su obra social estaba dispuesta a pagarlos. Había esperado 13 años para recibir un trasplante.