"Buscaremos su aplicación más amplia como lo hemos hecho con vacunas importantes", dijo el primer ministro, Scott Morrison. Aseguró que su Gobierno cooperará para que los países de la región tengan acceso a la vacuna contra la Covid-19.
La gratuidad y obligatoriedad de la aplicación constituye "un componente importante de nuestra estrategia de vacunación", dijo el dirigente conservador a la radio 3AW de Melbourne.
El Gobierno australiano firmó ayer un convenio de intención con la farmacéutica británica AstraZeneca para que Australia obtenga inmediatamente la fórmula de la vacuna, si es que funciona y supera todos los controles, así como el derecho a fabricarla.
Sin embargo, agregó el jefe médico interino del gobierno, Paul Kelly, el programa de vacuna contra la Covid-19 tendrá una primera etapa voluntaria.
"Habrá gente que, por razones médicas como dijo el primer ministro, no podrán vacunarse, pero haremos campañas muy fuertes para alentar a la gente", precisó Kelly, quien también recalcó que las autoridades se asegurarán de que la vacuna, que se espera esté lista para principios de 2021, "funcione y sea segura".
El país oceánico, que se situó entre los países que mejor equilibró la respuesta sanitaria con la económica a la crisis de Covid-19, acumula unos 24.000 casos y 450 muertos.
FUENTE: Ámbito