La llamaron para estafarla y grabó la conversación
El “modus operandi” se replica en todo el país, actualiza sus artilugios y mecanismos a diario, con guiones elaborados hasta el detalle que pueden embaucar a quienes se muestran desprevenidos.
Una maniobra de estas caracteríticas al parecer quedó frustrada recientemente, cuando una usuaria recibió una llamada y reconociendo la mala fe de su interlocutor grabó las conversaciones de dos sujetos pertenecientes a la misma organización.
Un amistoso promotor se contacta desde un código de área foráneo (en este caso de la provincia de Buenos Aires) alegando pertenecer a una empresa de renombre y que te ha beneficiado con un premio en efectivo.
A continuación acompaña el relato con imágenes falsas enviadas al WhatsApp de la persona objetivo para destacar la veracidad del premio.
Confirmado el interés, el estafador solicita la realización de un depósito bancario resaltando:
No se te puede solicitar ningún dato privado en ningún momento. A la espera del movimiento en el cajero automático, se compromete en contactarse a la brevedad para confirmar la operación.
Ya sea porque la víctima se comunica o los estafadores vuelven a contactar, una segunda voz retoma el fraude. Menos simpático y notablemente ansioso, las reglas del juego parecen cambiar e insta al ingenuo a proveer datos tales como: número de cuenta, cbu, detalles crediticios, etc.
Nótese en las grabaciones que en caso de que el interesado solicite documentación de respaldo u otras precisiones, el estafador alega que existen bases y condiciones que lo impiden.
El oficial Jonathan Luna, perteneciente a la División Estafas de la Brigada de Investigación, explicó el proceder de las fuerzas de seguridad ante las denuncias por estafas.
Las investigaciones inician tras recibir una denuncia para lo cual será necesario al menos el número telefónico del estafador y en caso de haber realizado algún movimiento bancario el comprobante del depósito.