Brindar asistencia a pesar de las dificultades, el trabajo del Comedor "Bajo el Árbol"
El espacio de contención de la ciudad de Palpalá no recibe apoyo del municipio ni del gobierno y se sostiene con fondos propios y donaciones. Pese a ello, colaboró con la Escuela rural de Carahunco.
En el último tiempo, los comedores jujeños han sido descuidados por el gobierno y se sostienen a pulmón.
Los espacios de contención se encuentran en un contexto de más demanda y menos asistencia, como es el caso del “Comedor Bajo el Árbol” de la ciudad de Palpalá.
Pese a su difícil misión de subsistir sin ayuda gubernamental, continúa con acciones benéficas como la que concretó recientemente brindando un momento recreativo en la Escuela Rural de Carahunco.
Su responsable, Facundo García, señaló que “en Palpalá existe una realidad de hambre generalizada y abandono en el sector alimenticio y de desarrollo”.
Criticó fuertemente al intendente Rubén Rivarola por no preocuparse más por la parte humana de la ciudad, pidiéndole que “camine más los barrios, verifique las necesidades y se enfoque en la asistencia alimentaria”.
Reiteró que hay mucha necesidad, falta de trabajo y hambre en los barrios vulnerables, y exhortó a los funcionarios municipales a actuar con mayor compromiso.
La ayuda del Comedor Bajo el Árbol a la Escuela de Carahunco